CITA: “ESPAÑA MIRA (MUCHO) A FRANCIA”. EL PAÍS. 29/04/2012. INTERNACIONAL.

El próximo 6 de mayo los franceses no solo van a elegir a su próximo presidente de la República durante los cinco años venideros, sino el tipo de política económica con el que quieren intentar salir de la actual crisis. Algo que afectará, sin duda, al futuro del país galo pero también al resto de países europeos. Y, cómo no, a España. Y así parece entenderlo, también, la ciudadanía española, que previendo que es algo más que la presidencia de la República lo que está en juego, mira no ya de reojo sino fijamente a la actualidad política del país vecino. Casi 9 de cada 10 españoles saben que la semana pasada tuvo lugar la primera vuelta de las presidenciales francesas, un grado de atención muy extendido en comparación con el que concitan otras noticias políticas tanto internacionales como, incluso, nacionales.

Es un interés comprensible, si se tiene en cuenta que para la amplia mayoría de los españoles, el resultado de la segunda vuelta de los comicios galos tiene una gran importancia para el devenir no solo del resto de Europa sino, también y en concreto, para el futuro de España. Y lo más beneficioso para nuestro país, según los ciudadanos, es que el primer domingo de mayo el candidato socialdemócrata, François Hollande, gane las elecciones francesas al actual presidente, Nicolas Sarkozy.

FRANÇOIS HOLLANDE, CANDIDATO SOCIALISTA A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA FRANCESA.

Europa espera: Hollande o ‘Sarkopen’ ESPECIAL: Elecciones Presidenciales Francia 2012 Las malas noticias tienen actualmente el monopolio de la información. La situación de la economía se ha vuelto angustiosa para la práctica totalidad de los españoles que siguen sin ver cerca la salida a la crisis. Los ciudadanos llevan tiempo necesitados de informaciones que arrojen algo de luz sobre un panorama sombrío: buenas noticias que la realidad sigue empeñada en negarles. Por eso, a falta de estas, los españoles parecen no resignarse al pesimismo y consideran un foco de esperanza cualquier hecho o situación que sea percibida como un posible cambio de la triste rutina. Lo representó el PP de Rajoy en su momento: cuando la ciudadanía cuestionó la política de recortes llevada a cabo por Zapatero en su último año y medio de mandato —un 60% pensaba en octubre, solo un mes antes de las elecciones, que por este camino solo se conseguía empobrecer cada vez más al país y dificultar la recuperación de la economía—. Entonces, los españoles apostaron mayoritariamente por un cambio de Gobierno.

Pero solo cinco meses después de la victoria de Rajoy, los ciudadanos siguen sin ver mejoras. Es más, con los nuevos recortes aplicados por el Ejecutivo ha aumentado el porcentaje de españoles que piensa que así no, que este no es el camino para que España empiece a recuperarse (ya lo piensa un 70%).

Y en esto, llegan las elecciones francesas con dos candidatos que simbolizan lo ya conocido (Sarkozy) y el cambio (Hollande). Pero no solo eso, el actual presidente de la República Francesa representa al médico que quiere prescribir un tratamiento que la mayoría de españoles no aprueba: ni en proporciones más pequeñas —los recortes de Zapatero— ni aumentando la dosis —los actuales recortes del PP—. Por eso es probable que consideren que quizá sea el momento de cambiar de médico. Pero, sobre todo, lo que piden es cambiar de tratamiento.

José Pablo Ferrándiz es sociólogo y vicepresidente de Metroscopia.

EL PAÍS. INTERNACIONAL. 29-04-2012

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