“INTOCABLE”, UNA PELÍCULA QUE DEBES VER.

Argumentos con fondo similar al de INTOCABLE encontramos muchos en la historia del CINE, con infinidad de variantes como es de suponer. En ocasiones los responsables de las películas pretenden sacar moralejas, establecer comparaciones o, simplemente, exprimir todo tipo de tópicos, los opuestos, para concluir en la mera comedia. Hay de todo.

Para que no se interprete mal lo que voy a decir a continuación, apostillaré que a mí la película me ha gustado mucho. Dicho esto añadiré que, conforme  iba desarrollándose la proyección, mi percepción era que el contenido argumental se asimilaba cada vez más a  una fábula dickensiana modernizada; o a las peripecias de una  cenicienta, si bien en este caso transformada en un efebo de color, de origen misterioso y complejo, y de una vitalidad prodigiosa. O, deformando sin respeto alguno los elementos de la realidad, identificando  los protagonistas de “Intocable” con los personajes, hombre y mujer, de la película “Oficial y caballero”. … Pues, sí, es todo eso y más. Y puede que en realidad no sea nada de eso. Qué más da. Lo cierto es que hay que verla y seguro que te va  a gustar.

En el caso de “INTOCABLE”, de los directores Eric Toledano y Oliver Nakache (producción 2011) el esquema de la película no puede ser más sencillo. Lo sabemos desde el primer momento. PROTAGONISTAS: 1. Philippe, blanco, francés, rico, culto, deportista… y con una parálisis física en un 90% de su cuerpo. 2. Driss, negro, inmigrante de origen, sin estudios, joven, mujeriego, en paro, de cultura y de fibra de calle…Socialmente son como el día y la noche. ¿Sobre los valores y las valías, sobre las actitudes y las aptitudes?. Allí no entraré porque supondría tener que “destripar” muchas cosas… CONCLUSIÓN, arriesgada desde luego:  AMBOS OBJETIVAMENTE SE NECESITAN. Y es en esta complementariedad en la que se basa la concreción de la película. 

En una palabra: altaburguesía francesa y proletariado inmigrante. ¿Trata la película la interrelación entre ambos?. No, ni lo pretende. Esboza algunas pinceladas, tensas y emotivas, sin concesiones. Es en el entorno de DRISS donde  podriamos encontrar  el  París periférico, revolucionario y convulso….Pero, el impulso, el motor que mueve gran parte de la película se instala en la relación entre ambos personajes, en la progresiva comprensión entre ellos. Relación que va desde la simple observación mutua al aprecio entre los dos.

Y aunque sabemos muy pronto que en general  “INTOCABLE” es una fábula, es como un “Qué bello es vivir” de Capra (1946) o un “Pretty woman” de Marshall (1990), es también muy pronto cuando empezamos a desear creernos la HISTORIA DE PHILIPPE Y DRISS. ¡Queremos creérnosla!. ¿Puedo decir que hoy necesitamos ver y creer historias de este tipo, por muy fastidiados que nos sintamos?. Hay múltiples momentos tiernos y muy humanos, junto a otros  fáciles y convencionales , de cara a los insensibles irredentos, y por supuesto a los distribuidores y exhibidores de cine.

 La película por donde nos “acogota y abraza” es por las instantáneas de mayor sensibilidad. “INTOCABLE”  la recordaremos siempre por momentos como ese en  el que la madre echa a Driss de su casa, o ese en el que Driss acaricia con una infinita humanidad el rostro de Philippe. O, por ejemplo, cuando Driss grita tan histérico como emocionado al ser conducido por un portador de parapente, desde unas altas montañas que bien podrían ser nuestros Pirineos altoaragoneses. Un Driss tan conmocionado, tras haber estado a punto de cagarse en los pantalones, muerto de miedo, a la vez que Philippe, el tetrapléjico, gozaba del vuelo, disfrutando por un rato de la máxima libertad en el aire, liberado así de la silla de ruedas, su destino para toda la vida.

  EL CAPITALISMO Y EL LIBRE MERCADO SE LLEVAN SUS BUENAS BOFETADAS y  están intencionada y ampliamente subrayadas. Lo siento por la creatividad plástica, pero la escena en la sala de exposiciones y la conversación sobre el precio de un cuadro es una de las críticas más duras que se han hecho al comercio del arte a través del cine. En ésta, como en otras ocasiones, entran abiertamente en colisión los puntos de vista de Philippe y Driss. Y entra en colisión creo yo que sobre todo por la cuestión del precio más que por la parte plástica, estética. E insisto en este aspecto porque en la lógica de las culturas (africanas y europeas en este caso) los colores contrastados y las grandes manchas de color no deberían ser aspectos esencialmente diferenciadores.Y si no que se lo pregunten a Picasso y a Mariscal.

 O cuando Philippe, con una irónica sonrisa le comunica  a Driss que le “ha conseguido once mil euros” por un cuadro que éste último ha hecho en un aprendizaje tan rápido como ridiculizador….Puedo entender la crítica de los autores de “Intocable” en lo que al proceso creativo del arte moderno se refiere, pero no lo puedo ni debo aceptar, así, sin más. Por ejemplo: Cuando yo enseñaba arte contemporáneo a mis alumn@s, oía con frecuencia decir  aquello de “eso lo hago yo en cinco minutos”. Y se referían a trabajos, a veces, de Picasso. No, no lo puedo aceptar. Bueno, digamos con Joe E. Brown aquello de “nadie es perfecto”. ( Final de “Con faldas y a lo loco”, de Billy Wilder) .

El guión de INTOCABLE está bien hecho. No falta de nada, de nada que no sea muy francés. Y me parece bien. El champagne, las carreras vertiginosas por las ciudades, los suburbios, el campo, la alta montaña, el mar… Y no faltan unos excelentes actores, entre ellos  FRANÇOIS CLUZET (Philippe) y OMAR SY (Driss). Magníficos, de los que contagian y (¡ojo!) se hacen perdonar. CLUZET, lo que no puede expresar con el cuerpo lo expresa con el rostro, con su sonrisa. Y basta que esboce una sonrisa para que le perdonemos cualquier cosa que haya podido decir, por ejemplo, lo del seguro de desempleo. No se lo perdonaremos  a Sarkozy, pero se lo perdonamos al burguesito Philippe, por CLUZET. Así es la vida.

 Porque es la vida, la vida que transmiten la sonrisa de Cluzet, profunda, elegante, tolerante, intelectual… y la sonrisa de Omar Sy, cautivadora, amenazante, contundente, de líder….. Y todas las demás, mujeres, muy francesas, en la línea de las grandes actrices francesas, de las que crean escuela. Y la madre de Driss, mujer de color, trabajadora, limpiadora, la que aporta el dinero para la familia, la que intenta salvar de la familia lo que se pueda salvar. Que tremendo aquello que le dice la madre a Driss: “Vete de casa, tengo otros hijos y los intentaré salvar…”. Más o menos así.

¿Y el final?. El final ya lo verás si vas a ver la película. No dejes que te la chafen……Por cierto, ¿sabías que la película está inspirada en hechos y personajes reales, y que viven….?. Ve a verla y saca las conclusiones que te sean aplicables, como en el caso de la madre de Driss.

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