TOMEMOS LA INICIATIVA LOS SOCIALISTAS.

 

Está claro que la causa principal de la derrota socialista en las recién celebradas elecciones autonómicas y municipales ha sido la crisis financiera y económica actual. No hay que reflexionar demasiado sobre esta cuestión. Nos ha tocado este palo fundamentalmente porque estamos gobernando, y los ciudadanos ante las situaciones graves de crisis reaccionan de esta forma tan contundente.

Lo que ocurre en la situación actual es que lo que se ha valorado y votado no coincide en la lógica de las cosas. Las grandes decisiones que ha tomado el Gobierno de la Nación lo ha hecho en la medida de su responsabilidad. Y lo que los ciudadanos votaban era en todos los casos a su Ayuntamiento respectivo y en muchos casos a las Autonomías respectivas. Y al margen de la responsabilidad que tenga cada cual, y de lo bien o mal que cada cual lo haya hecho, muchos ciudadanos y ciudadanas han decidido en unas elecciones locales y autonómicas castigar esencialmente al partido que gobierna en todo el País.

En resumen: Unos pocos generaron la gran crisis financiera, crisis financiera que se terminó transformando en una gran crisis económica. Crisis financiera y económica que han terminado pagándola los ciudadanos en general, y sobre todo los trabajadores. Los de siempre hemos terminado pagando lo que han hecho unos pocos. Y muchos de esos, muchos ciudadanos españoles, han terminado por mostrar su descontento dando la espalda al Partido Socialista Obrero Español. Esto es así y en definitiva constituye una de las posibilidades de las reglas del juego democrático. Por ello, nos duela lo que nos duela, lo tenemos que aceptar democráticamente.

Pero las cosas no quedan aquí. La crisis nos ha venido impuesta, es verdad. Pero el sistema democrático en sí mismo considerado, y los partidos políticos en concreto, vienen padeciendo una serie de deficiencias y lacras muy importantes que es urgente corregir. Este es un debate que está muy patente en la sociedad y también en los partidos. Pero no se acaban de tomar decisiones verdaderamente transformadoras en positivo de ambas realidades. De todo esto se ha venido hablando en las reuniones de ciudadanos y ciudadanas en nuestras plazas de muchas de nuestras ciudades en las últimas semanas. También es verdad, pero no lo han descubierto. Sería muy fácil y políticamente correcto decirlo. Pero no estaría diciendo lo que de verdad pienso. Y por ello lo subrayaré: El conjunto de la sociedad española lleva mucho tiempo planteándose todas las cuestiones a las que estos días se está haciendo mención.

Y eso sí, ya no se puede dejar pasar más el tiempo sin tomar decisiones. Cada palo que aguante su vela, y entre todos aguantemos el sistema, el sistema reformado. De las grandes cuestiones de la macro economía, la de los controles del Libre Mercado son urgentes. Lo diré con toda la convicción del mundo: La macro economía debe estar basada en grandes principios políticos consensuados. Y de no ser así, todo saltará por los aires… El gran consenso político global debe residir en el acuerdo de que los gobiernos y las estructuras políticas supranacionales deben estar por encima de los poderes económicos, estableciéndoles a éstos con toda claridad las reglas del juego. No al revés. Y es verdad, en estos momentos muchos pensamos que los poderes económicos son los que realmente deciden.

¿Cómo va a ser realmente creíble un sistema, el del Liberalismo político y económico, que admite sin más, con toda la desfachatez del mundo, los paraísos fiscales, muestrario contundente de la explotación social y de la corrupción de toda calaña?. Y ¡ojo!, del dinero también de todos cuantos dictadores y canallas ha habido y hay en el mundo… ¿O esto no lo sabemos?. Pero no me quiero ir por otro lado, que ya me apetece… ¡Y qué decir de la corrupción!. De la política y de la social en general, sin distinciones. Porque, ¿quién es más corrupto, el que se deja corromper o el corruptor?. Y yo lo digo con energía: Los dos, no busquemos argumentos ni pretextos para justificar a los corruptores, que normalmente son los que más posibilidades económicas y sociales tienen. Y los mejores abogados.

Sobre las listas electorales diré sólo dos cosas: A mí me encantan las listas abiertas, nada que objetar, todo lo contrario. En lo que a los corruptos se refiere, sobran de la política y por supuesto de las listas electorales. En este sentido hay que ser valientes y dar muestras inequívocas de estar decididos a acabar con esta lacra de la vida política. Estoy cansado de decirlo: La inmensa mayoría de los políticos de este País somos gentes éticamente intachables. Pero basta unos pocos para que el sistema democrático pierda credibilidad y se agriete, cosa tremendamente peligrosa para la Democracia.

Y otros muchos deben hacer autocrítica. No sólo los partidos políticos. También, por ejemplo, los medios de comunicación. Y me preocupa  internet, entendiendo que es ya y lo será mucho más en el futuro, un gran instrumento de comunicación y transformación de la realidad.

Tomemos, pues, los socialistas la iniciativa para transformar, junto a los demás, nuestra propia realidad, y de esa forma, orientemos nuestro futuro.

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