EN RECONOCIMIENTO AL TRABAJO DE FÉLIX FERNÁNDEZ VIZARRA.

 

Félix Fernández Vizarra

El periodista Félix Fernández Vizarra se ha jubilado. Se ha jubilado de su trabajo propiamente profesional, pero continúa con su faceta societaria de Consejero Delegado. Y va a ser la primera vez que comente un hecho así en lo que se refiere a un periodista, sobradamente conocido por la sociedad aragonesa.

Félix Fernández Vizarra y yo somos viejos conocidos. De caracteres muy similares, hemos tenido una relación personal intensa, a veces compleja. Como se suele decir, en más de una ocasión protagonizamos auténticos choques de trenes. Choques de esos que al final terminan por acercar a las personas, porque las motivaciones de las discrepancias respondían a planteamientos diversos pero sinceros, de gente honesta que lo que intentaba era hacer bien su trabajo. Trabajo con el que uno y otro nos sentíamos respectivamente comprometidos. En los tiempos que corren es difícil oír hablar de lo que estoy diciendo, pero estoy convencido de que así era. Hablar hoy de compromiso suena para muchos a chufla, mira por donde, de fundamentalistas trasnochados.

Hablar de Radio Huesca aproximadamente en los últimos veinte años es lo mismo que hablar de Félix Fernández Vizarra. De Radio Huesca y del conjunto empresarial cada vez más diverso que él, junto con otros, contribuyó a desarrollar. Lo diré con claridad: Félix llegó a ser por encima de todo un empresario y su labor, y su persona, estuvieron altamente condicionados por ese hecho. No todo el mundo entendió determinadas decisiones y actitudes suyas, sin lugar a dudas porque venían marcadas por lo anterior. Detrás de Félix Fernández Vizarra estarían los que fueran, pero la imagen del esfuerzo de evolución y transformación empresarial era la suya, gustara o no, y por supuesto, con las consecuencias de desgaste y efectos colaterales pertinentes. Sólo se desgasta aquel que se compromete de verdad. Pero su trabajo allí está. Más de una vez me lo recordó, citándome el número de trabajadores de la empresa a lo largo y ancho de la geografía altoaragonesa.

Pero a pesar de su derivación de funciones, a Félix le seguía gustando el periodismo. Se le notaba de lejos. He comido bastantes veces con él y su olfato político de sabueso empedernido aparecía en el momento más inesperado. A Félix le gustaba sorprenderme y como buen político que creo ser nunca me fiaba de él. Sabía que me esperaba a la vuelta de la esquina y si me descuidaba yo terminaba sabiendo él aquello que le interesaba… Las comidas solos o acompañados eran muy enriquecedoras.

Félix Fernández Vizarra es un periodista preparado, todo un profesional. A Félix, como ya he dicho, le interesaba la Política, y la analizaba y comentaba con rigor, con el rigor del profesional. Me di cuenta que era un profesional, y para empezar un profesional es por encima de todo honesto con aquello y aquellos sobre los que debe informar, y en qué y dónde se encuentran sus límites en cuanto a tal. ¡Qué importante es esta cuestión en la vida social…! Por este lado se me fue ganando, al extremo que su respeto fue progresivamente una de los aspectos que más nos fue acercando.

Por último haré una afirmación que puede parecer excesiva y de la que estoy totalmente convencido: Nunca he buscado tener amigos entre los periodistas. Porque entre políticos y periodistas es muy difícil, por no decir utópico, alcanzar el nivel de la amistad. Sé por experiencia que éste es un terreno complicado y espinoso. A partir de ahora ya es distinto. Tenemos mucho camino recorrido y mucho trabajo hecho de conocimiento previo. Ahora sí, como si de facebook se tratara, ya solicito su amistad.

 Félix, enhorabuena por todo el trabajo y el esfuerzo que has llevado a cabo.

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