AHORA MÁS QUE NUNCA ES LA HORA DE LA POLÍTICA.

 

El momento que estamos atravesando a nivel internacional es muy complejo, especialmente para la Unión Europea. La crisis está allí y los países asumen su parte de responsabilidad para controlar y reducir los parámetros de la macro economía.

Dicho lo anterior, añadiré que son muchas las preguntas que se hacen los ciudadanos, para parte de las cuales no obtienen respuesta convincente. Sobre todo, las que tienen que ver con el campo de las responsabilidades, de los centros de decisión, de los controles del mercado, de la impunidad de los manipuladores de la información, y así un largo etcétera… Y por encima de todas las preguntas e inquietudes están las que conciernen al Estado del Bienestar.

Somos cada vez más los que pensamos que el siglo XXI requiere una amplia revisión de principios. Hemos visto como ha fracasado el Comunismo. Hemos visto hace cuatro días como se producía el espectacular fiasco del Ultraliberalismo económico. Y mi sospecha ahora es que hay algunos interesados en acabar con la Socialdemocracia, única vía que ha venido demostrando su capacidad de desarrollar  propuestas económicas, sociales y políticas adecuadas, con evidente capacidad de flexibilidad y de adaptación.

Esos pocos a los que hago referencia son pocos pero muy poderosos. Y son los que desde el poder económico se están imponiendo al poder político. Por eso todos los demócratas, todos los progresistas, debemos estar muy atentos y muy activos. Siempre es el tiempo de la Política, pero mucho más ahora.  La realidad está cambiando espectacularmente, y nosotros tenemos que reaccionar ante dichos cambios. Reaccionar haciendo política para que cambiando lo que haya que cambiar mantengamos lo esencial de los logros alcanzados a lo largo de mucho tiempo, de más de un siglo.

Los socialistas tenemos que reflexionar a fondo sobre las líneas ya marcadas. No nos tiene que asustar este momento, y tenemos que tener claro que alguien, inteligente y poderoso está convirtiendo intencionadamente este momento de crisis en un batiburrillo del que sacar mucha tajada. Quién les iba a decir a esos pocos poderosos que su gran fracaso, que les ha dejado ideológicamente con el culo al aire, iba a ser para ellos de nuevo su gran oportunidad. ¿Les suena la paráfrasis?.

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