EN EL PALACIO DE CONGRESOS DE HUESCA. CONTINUÓ LA REFLEXIÓN.

 

Llegamos al Palacio de Congresos sobre las siete de la tarde. Estaba ensayando en la sala multiusos David Bustamante. Entramos un momento en la misma y hablamos unos escasos minutos con el manager de David. Demostró ser un tipo afable. Íbamos con prisa y les dejamos en su trabajo. Menciono a Bustamante porque me parece una persona sencilla, que está sabiendo manejar muy bien su imagen y que no se ha olvidado de sus orígenes. Esto además de ser bueno es de ser inteligente.

Velasco, Felipe, Elboj, Sánchez y Sanromán.

Javier Velasco había estado en el Auditorio de la ciudad de Huesca recién puesto en funcionamiento (julio 2008). Estuvo dentro de los actos que se organizaron en la Expo, en Huesca. Intervino en una charla sobre lo referente a la sequía en la ciudad de Huesca. No había vuelto a estar.

En la visita recorrimos tranquilamente una parte del Palacio. Subimos primero a la terraza para que viera el paisaje urbano en general y el desarrollo del Polígono 29 en particular. En otro post he dicho que gracias a la flexibilidad del Consejero Velasco pudimos alcanzar y desarrollar varios convenios urbanísticos.

Uno, el del Polígono 29, en el que se encuentra el Palacio de Congresos. En la negociación la ciudad obtuvo ocho hectáreas y media para equipamientos. Pues bien, esas ocho hectáreas y media dieron de sí para ceder doce mil metros cuadrados para construir un colegio de educación infantil y primaria, un recinto ferial, cuatrocientas viviendas de protección oficial, un Palacio de Congresos y una importante zona verde. La suma de la zona verde y del recinto ferial, junto con el Palacio de Congresos ha posibilitado, dada su planificación, un amplio espacio multiusos para hacer todo tipo de ferias, como la última recién celebrada feria del automóvil: Sobre unos mil vehículos expuestos.

De los convenios urbanísticos hemos hablado muchas veces el Consejero Velasco y yo durante todos estos años. Hay quien vincula los excesos de la última etapa del desarrollo urbanístico con los convenios urbanísticos y otras cuestiones directamente relacionados con ellos. Niego la mayor.

Niego que los Ayuntamientos hayamos gestionado mal como norma general lo referente al suelo y  lo referente a las plusvalías procedentes de los convenios. Lo niego porque en la inmensa mayoría la gestión de los Ayuntamientos ha sido impecable, muy transparente y totalmente al servicio de las ciudades y de los pueblos.

Es el caso de Huesca. Gracias a dichos convenios hemos podido hacer mucha gestión y que la ciudad disfrute de unos equipamientos que de otra manera hubiera sido muy difícil poder conseguirlo. Otra cosa muy diferente es que no se haya diversificado a tiempo los pilares de la producción, evitando así un exceso de dependencia de todo lo referente al mundo de la promoción-construcción. En cuanto a lo de la corrupción, diré que esto es como todo en la vida: Hay quien intenta llenarse el bolsillo como sea, y hay quien, la inmensa mayoría de los gestores, hacemos las cosas como se deben hacer.

En Huesca hemos hecho las cosas bien. No obstante, no hemos podido hacer todo lo que nos habíamos propuesto. Tuvimos la mala suerte de lo acaecido con el Área 3 (habríamos podido resolver cantidad de cuestiones vinculándolas a la consecución de sistemas generales) y con la cortedad de miras de determinados responsables al no entender las muchas ventajas que habrían conllevado la posible actuación en las Lomas de Cillas, sobre todo en relación con el Parque Tecnológico Walqa y la Plataforma Logístico Industrial. Seguro que los que vengan después lo desarrollarán.

En el Auditorio de Huesca.

Quise que visitara el escenario del Auditorio. Estaba totalmente desmontado y se podía apreciar con nitidez su extraordinaria capacidad: Un escenario de cuatrocientos metros cuadrados de superficie, una caja escénica de 26 metros de altura, con 48 varas y 5 galerías a diferentes alturas. Como es característico en él, Javier contemplaba en un silencio expectante lo que estaba viendo. Le comenté lo que un día le dije al Presidente Iglesias: “Ésta es una infraestructura que nos permite hoy programar a gran escala y competir culturalmente con el resto de España”. Lo que le estaba diciendo al Presidente es que el Gobierno de Aragón podía vender Aragón programando en Huesca, en el Auditorio de Huesca.

Javier Velasco firmó en el Libro de Honor del Palacio de Congresos. Quedó en que en el próximo otoño vendría a Huesca para disfrutar de algún montaje de ópera y/o  de ballet. Había sido una tarde excelente.

Fin de la crónica del viaje del Consejero de Presidencia del Gobierno de Aragón, don Javier Velasco. Vino acompañado de su Secretario General Técnico, don Jesús Sánchez Farraces.

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