EL DUEÑO DEL ESTANQUE… BURLADO.

 

Mi querido amigo, amiga, lector de este blog: Un estanque con animales diversos en su seno constituye el espectáculo más entretenido que te puedas imaginar. Supongo que ya lo conoces. Los animales tienen sus reglas del juego e imponen, cada cual a su manera, las normas que los demás han de respetar. Te vamos a contar una historia, una de tantas historias, que a diario ocurren en el parque oscense Miguel Servet, en su Punto Zoológico.

Verás. El otro día, en esta misma semana, nos acercamos al Punto Zoológico para ver cómo se sucedían las cosas. Hacia una mañana estupenda y nos quedamos como hipnotizados viendo el ir y venir de los cisnes, los patos, los gatos, las ocas,… Saben los entendidos que los cisnes negros son muy territoriales, es decir, que son, o se lo creen, los dueños del barrio, en este caso del estanque. No les gusta que otras aves les ocupen su espacio, mucho menos si están en celo o están incubando, o con crías recién salidas del cascarón.

Pues bien, estábamos allí ensimismados cuando poco a poco se fue perfilando una escena como si de una película de dibujos animados, ralentizada, se tratara. La acción era la siguiente. Un grupo de catorce patos, todos ellos criados por los jardineros del Miguel Servet, en espacio protegido, hacia pocos días que habían sido incorporados al estanque propiamente dicho. Es decir, como se han criado en un espacio reducido y todos juntos, al salir al mundo exterior, siguen manteniendo, por lo menos de momento, el hábito de ir todos y todas, los patos y las patas, a todos los sitios juntos.

Y en un momento concreto se ve que les apeteció zambullirse en las multicolores aguas del estanque. Y emprendieron el camino bajando por la rampa que un día las brigadas del Ayuntamiento hicieron para facilitar el acceso al estanque, sobre todo para las aves más pequeñas. Pero he aquí que cuando en perfecta formación iniciaban la bajada de la rampa hacia el agua, aparecía veloz desde otras partes del estanque uno de los cisnes negros que no estaba dispuesto a compartir lo que él consideraba su territorio natural. Y se dirigía hacia los patos, y éstos, que por lo visto no era la primera vez que les pasaba,  se daban la vuelta raudos y veloces hasta que se consideraban a salvo del pico del celoso guardián. Y así una y otra vez.

Pero como suele suceder también en los grupos humanos, ante situaciones de dificultad, siempre surgen líderes que proponen y encabezan soluciones alternativas para salir del problema de que se trate. En este caso, una avanzadilla de patos decidió buscar una entrada alternativa al estanque bordeando el mismo por la parte superior, entre las frondosas hojas de las hiedras…

Y como suele pasar en este tipo de contextos y con este tipo de personajes, algo debió suceder que hizo que el cisne se olvidara de los patos y de las patas, y que éstos se lanzaran con alborozo en el corazón del estanque.

Habiendo observado muchas veces a los cisnes me imagino que la alegría de los patos duraría poco tiempo. Los cisnes negros no olvidan…

Huesca. Punto Zoológico: ¡Qué rica está el agua!

Huesca. Punto Zoológico: "El cisne: ¡Que se lo han creido...!"

Huesca. Punto Zoológico: "El cisne: ¡Bajad si os atrevéis!"

Huesca. Punto Zoológico: "El cisne: Pero mira que son tozudos"

Huesca. Punto Zoológico: "El pato: Seguidme chicos"

Huesca. Punto Zoológico: ¡Por fin!

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