AGÜITA PARA EL TENOR.

 

 Querido León: Recibí hace unos días tu correo electrónico y me alegré mucho de saber cosas de ti y de tu hermano. Pensaba haberte contestado antes, pero llevo un par de semanas un poco ajetreado. [Por si no te suena esta palabra te diré que significa con mucha movida. Ya te lo contaré despacio].

León de la Guardia

Esta mañana estando en el gimnasio, le he dicho a mi monitora que iba a beber agüita y me he acordado de ti, cuando cada vez que lo valorabas, en función del ejercicio que acabábamos de hacer, me decías ¡agüita! , y sin rechistar me iba a beber agua. Así de simple, y he decidido que no podía dejar pasar más tiempo sin dar señales de vida. Lo hago a través de este post.

Dale recuerdos a Pato y a su chica. Por aquí nos acordamos mucho de él. Pocos extremos-laterales tan perdigueros como Pato Martínez. Lo de perdiguero no te lo voy a traducir para que así intentéis averiguarlo, e incluso que este sea un motivo para que vengáis por aquí, por Huesca, en una escapada.

Por lo que me decías en tu correo electrónico te va muy bien en las prácticas con un maestro italiano. Fenomenal. Seguro que pronto vas a ser un tenor de primera categoría. Sabes muy bien que en la ciudad de Huesca tenemos también un Auditorio de primera categoría, que te esperará siempre. No veas lo bien que está funcionando nuestro Palacio de Congresos y, muy especialmente, dicho Auditorio.

No tengo más tiempo, esta mañana celebramos Pleno y antes me quiero ir a almorzar. Tengo muy claro que para empezar bien el día y tener buenas ideas es imprescindible almorzar bien (almorzar no es comer).

Ya sabes León. Entre ensayo y ensayo,… ¡agüita!. Un abrazo.

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