ENTREVISTA AL MINISTRO ÁNGEL GABILONDO SOBRE EL PACTO EDUCATIVO.

 

En su primer año como ministro de Educación, Ángel Gabilondo (San Sebastián, 1949) se empeña en una complicada tarea: alcanzar un Pacto de Estado por la Educación. La negociación entra en la recta final. El jueves presentó sus últimas propuestas, que las comunidades del PP rechazan por no incluir sus 10 puntos irrenunciables. Su forma de conducir un pacto que, según las encuestas, tendría un amplio apoyo social, le ha convertido en uno de los nombres políticos del momento. Tanto que se habla de él como una de las caras de las elecciones municipales y autonómicas de 2011. “Uno no debe proponerse para los cargos, le deben proponer los demás”, comenta. “Ahora no estoy en eso”. Pero se le escapa: “Decidirá el partido en Madrid”.

Pregunta. Si no hay pacto con el PP, ¿se van a hacer igualmente los cambios que propone el documento del Gobierno?

Respuesta. Creo que sí. Los objetivos lo son del sistema educativo, no del pacto. Lo que pasa es que el pacto es el camino más corto, más sostenible social y políticamente. Si no es con un pacto, lo haremos a través de acuerdos.

P. El PP insiste mucho en la palabra, si es pacto o acuerdo.

R. Nosotros somos partidarios del pacto. Para acuerdos puntuales y coyunturales no hace falta un pacto, basta seguir gobernando, buscando acuerdos con unos y con otros. Que es como tenemos que seguir actuando si no conseguimos un pacto.

P. A finales de marzo, si no es posible, ¿lo dirá claramente?

R. Hay que garantizar que el proceso se hace bien, que todo el mundo ha podido hablar, que se ha conocido y se ha debatido y, llegado el momento, habrá que decidir. He pensado que puede ser a final de marzo, pero no voy a poner un día y una hora.

P. Si no se consigue, ¿lo consideraría un fracaso?

R. No lo planteo en términos de éxito o fracaso, pero sí creo que sería una lástima y una oportunidad perdida para el país.

P. Y en aras del consenso, ¿estarían dispuestos a romper algunas líneas que han mantenido los Gobiernos socialistas, en concreto, un quizá excesivo igualitarismo?

R. El igualitarismo no es equidad. Soy un firme partidario de la equidad, la justicia y la libertad como valores fundamentales. Y desde la equidad podemos ir a procesos de excelencia.

P. Y desdramatizando que haya algo parecido a los itinerarios.

R. Esa palabra parece que se ha convertido en sacrosanta… Pero, bueno, yo creo que la clave para desdramatizar esto, es que los caminos no sean irreversibles. He pedido que haya opciones a los 16 años, pero a la vez un sistema mucho más flexible. Y eso significa que el que haga FP o Bachillerato pueda por las dos vías llegar a la Universidad, y el que esté en la Universidad pueda ver reconocidos los créditos aprobados para pasar a un módulo de FP, y al revés. Es decir, hay que unir optatividad en el último curso de ESO [con dos vías, una hacia la FP y otra hacia el Bachillerato, pero no excluyentes] con la flexibilidad. Y esto es lo que cambia un poco el discurso. Muchos que han combatido con legítima razón la optatividad al final de la ESO porque parecía que en cierto modo seleccionaba estudiantes, ahora lo ven más razonable si va acompañada de toda esa flexibilidad. Lo que tenemos que combatir es la segregación por razones económicas o intelectuales; tiene que ser una opción de vida.

P. ¿Habrá financiación para las reformas?

R. Tenemos que comprometernos todos los que firmamos un acuerdo a que esté quien esté en el Gobierno, y esté donde esté uno, con las competencias que tenga, garantice que vamos a invertir en educación hasta lo que es razonable en los países de nuestro entorno.

P. ¿Y de compromisos económicos concretos?

R. Tengo que tener algunos cuidados, pero creo que es imprescindible un compromiso de financiación para que un pacto tenga credibilidad.

P. ¿Está dispuesto a asegurar por ley la subvención a los colegios privados como pide el PP?

R. Esto no es un debate entre el Gobierno y el PP. Y a lo que esté dispuesto el ministro es interesante, pero lo es mucho más a lo que estemos dispuestos los firmantes. No vaya a ser que al poner una cosa se deshaga el consenso o salgan corriendo todos porque el ministro está dispuesto a algo. En esta propuesta que entre todos hemos elaborado [autonomías, grupos políticos y agentes sociales y educativos], se considera que hay centros públicos y privados concertados financiados con dinero público. Es el modelo por el que ha optado este país, entre otras cosas y sobre todo, para garantizar la educación como un derecho y un bien público. Lo que queremos es que queden muy claros los derechos y obligaciones de todos esos centros, que sean inclusivos. Desde luego no se defiende la enseñanza pública combatiendo la concertada, sino dándole mucha calidad. Lo que no se puede es que la escuela pública acoja gran parte de la diversidad, no darle medios y luego pedirle unos resultados determinados.

P. ¿Consideran extender los conciertos al Bachillerato?

R. En este momento no está planteado. No está en la demanda de la sociedad. Se dice mucho desde el PP que no hemos partido de un diagnóstico, pero sí lo hay, es el de la OCDE y el del Consejo Escolar del Estado. Algunas comunidades del PP dicen que hay unos principios fundamentales que deberían ser atendidos antes de llegar a un acuerdo. Yo lo respeto, pero cuando se miran los problemas educativos, por ejemplo, el fracaso y el abandono escolar, y se ven las causas y los remedios que nos proponen, esos análisis no coinciden. Pero, por supuesto, escucharemos lo que tienen que decir sobre el castellano, sobre los concertados, sobre Educación para la Ciudadanía.

P. ¿Hay que garantizar la enseñanza en castellano?

R. Nuestra percepción es que esto en España no ha ido mal. El bilingüismo en nuestro país es una riqueza, no un problema. Tenemos que garantizar el derecho a utilizar el castellano y el deber de conocerlo. Además, si uno mira el texto de la LOCE [ley aprobada por el Gobierno del PP] y la LOE [aprobada por el PSOE en 2006] no son tan diferentes.

P. ¿Hay que cambiar los contenidos de Ciudadanía?

R. Es una materia como las demás. No soy partidario de hacer un conflicto con los contenidos. Hay que creer en la capacidad y responsabilidad de los docentes.

P. ¿Van a prorrogar la jubilación anticipada voluntaria de los profesores?

R. Yo sí sería partidario de que, con toda seriedad y dentro del respeto a las políticas generales del Pacto de Toledo, se debatiera si los profesores se deben jubilar o no a los 60 años.

P. ¿Van a intentar que el estatuto docente premie de verdad a los profesores que lo hacen bien?

R. Hay que incentivar y estimular. En general, en todos los ámbitos sociales, también a los estudiantes. Pero no hay que confundir esos premios con los procesos de equidad. Lo mismo diría con los profesores. Hay que garantizar que tengan una retribución digna, que haya una carrera profesional, pero que esto no sea incompatible con premiar los buenos rendimientos. Yo creo que es compatible la equidad con la excelencia. Lo digo una y otra vez: no hay que plantearlo como si hubiera que elegir entre el camino de la equidad y el de la excelencia. No es verdad. Éste es el gran error que tenemos, porque si no acabaremos haciendo procesos de igualar por lo bajo, y nunca podremos mejorar seria y rigurosamente el país. Ahora que hemos logrado gran equidad, tenemos que ir desde ahí a la excelencia.

[CITA. EL PAÍS. Entrevista al Ministro de educación Ángel Gabilondo, por J.A. Aunión y R. de Querol. 28.02.1020]

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: