SENADORES SOCIALISTAS DE VISITA EN LA CIUDAD DE HUESCA.

 

Cuando uno recibe a unos amigos que a su vez son sus jefes de grupo se esmera por hacer las cosas con sencillez, al tiempo que con afectividad. Procura cuidar los detalles e ir sembrando el camino de mojones que definan tus señas de identidad, así como las prioridades que dibujen las aspiraciones de un colectivo de cara a su futuro, en este caso, las de la Ciudad de Huesca.

Parte de la directiva del Grupo Socialista del Senado visitó Aragón los pasados días 2 y 3 de febrero. Lo han venido haciendo durante meses en la mayoría de las federaciones del PSOE, y en esta ocasión nos tocó a los aragoneses. Nuestra directiva se ha propuesto en estos viajes varios objetivos de los que yo destacaría dos en concreto: Proponer y analizar vías de coordinación entre los Grupos Parlamentarios, y conocer en el territorio las cuestiones de máxima actualidad e interés para cada Autonomía. No se olvide, y esto es muy importante, el Senado es, por definición constitucional, una Cámara (la Cámara Alta) territorial.

La visita terminó en la Ciudad de Huesca, en el Ayuntamiento. Era el miércoles 3 de febrero, a media tarde. Venían del Pirineo en el que habían estado conociendo in situ las grandes cuestiones en materia de comunicaciones. En Huesca los esperábamos varios de los componentes socialistas del equipo de gobierno de la Corporación oscense, así como otros compañeros.

Como se puede suponer, a la directiva socialista les acompañaba en su recorrido el Secretario General Provincial, y a su vez Senador, José María Becana. Junto con él llegaron Carmela Silva, José Miguel Camacho y María Ascensión Murillo. Por razones familiares, Ruth Porta se quedó en el camino, más en concreto en la localidad de Bolea.

A personalidades principales como las citadas procedía hacer el recibimiento recorriendo la parte noble del Ayuntamiento de Huesca. Y como no puede ser de otra manera se hizo un alto en el Salón del Justicia y los comentarios procedentes al cuadro de La Campana de Huesca y al tapiz de La Batalla del Alcoraz. Muy puesto en mi papel territorial hice un deliberado hincapié en subrayar la trascendencia que tuvo para la futura Cataluña el matrimonio de la Reina aragonesa Doña Petronila, hija del Rey Ramiro II el Monje, nieta del Rey Sancho Ramírez y sobrina del gran Alfonso I el Batallador de Aragón, con el Conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV.

Huesca. Salón del Justicia. "Dice la leyenda urbana que..."

Y conté someramente la leyenda de la Campana de Huesca, ya saben, la de aquel Rey Monje que hizo una campana con las cabezas de los nobles más levantiscos del Reino de Aragón, que sonó en toda la Cristiandad. Les conté la leyenda de Ramiro II el Monje.

Y a continuación les conté otra leyenda, ésta urbana, que se repite en la Ciudad de Huesca y más allá de la Ciudad de Huesca. Que dice así: Dicen que el Alcalde de Huesca, no se sabe muy bien si influenciado por su parecido con el Rey barbado Ramiro II, en los días de bajas presiones y de abundantes nieblas, pasea ininterrumpidamente por el Salón del Justicia. Añaden que a veces se le ha visto pasear por dicho salón acompañado de algún Concejal al que, pasándole el brazo por encima del hombro y señalándole el impresionante cuadro de La Campana de Huesca, le va preguntando: “¿Qué dices que no te parece bien…?”. Se oye el silencio. Para dicha pregunta no hay respuesta. Sólo se escucha el crujir de la tarima del Salón del Justicia. Al cabo de un rato la susurrante voz del Edil termina apostillando: “Dices por tanto que no estás en desacuerdo con las decisiones tomadas… Pues bien, vuelve ya a tu trabajo, y ya sabes, no vuelvas a  las andadas…”.

Todos se rieron. Yo mismo he introducido alguna variante al escribir estas líneas. Pero lo esencial sí se les conté, y si no observen la sonrisas de los asistentes. Es más, alguno de los presentes observa con detención la escena del gran óleo de Casado del Alisal. Hecho éste que me hace pensar si en dicha leyenda urbana no habrá algo de verdad.

Después de todo este ir y venir a través de la historia y sus leyendas pasamos a la Alcaldía propiamente dicha. Nueva detención. Y es que el despacho noble de la Alcaldía de Huesca es un auténtico museo. Por eso es noble y por eso se le dedica a los acontecimientos de máximo protocolo. Una vez en él les explicamos a nuestros visitantes algunas de las piezas más significativas, auténticas joyas de la pintura y del mueble. Tuve un especial interés en explicarles el repostero con el escudo de la Ciudad de Huesca, recién hecho por la comunidad de las monjas carmelitas, más conocidas entre nosotros como las Miguelas. Un repostero bordado por la madre superiora (la hermana María Luisa). Diré que me prohibió que comentara este detalle. Un escudo al que el Ayuntamiento de Huesca le suprimió, por decisión unánime de los Grupos Municipales, las leyendas que portaba desde la época del Rey Felipe V y, posteriormente, por el franquismo. Un repostero del que se encargó muy personalmente, en el anterior mandato, el entonces Concejal de Patrimonio histórico-artístico Joaquín Lizana.

Despacho noble: Datos sobre el patrimonio municipal oscense.

Y por fin nos sentamos. En la charla que mantuvimos esencialmente tratamos sobre cuestiones que tienen que ver con el Altoaragón y con la financiación de los Ayuntamientos. Puesto que ellos habían estado por la mañana recorriendo los puntos más emblemáticos del Pirineo oscense en lo que a comunicaciones se refiere, comenzamos haciendo una mención a las mismas. Desde la Ciudad de Huesca y su Concejo no hay duda de que la reivindicación más importante es la Travesía Central por el Pirineo. Otras cuestiones también lo son, pero de la Travesía Central depende en buena medida el desarrollo de esta tierra y aspectos fundamentales de la defensa nacional.

De izquierda a derecha: Ballarín, Felipe, Becana, Murillo, Silva, Elboj, Camacho, Périz, Gastón y (de rojo) Malo.

Hablamos también de las comunicaciones terrestres, especialmente de la Autovía Lérida-Huesca-Pamplona. Y se hizo constar que fue con la llegada de los socialistas al Gobierno de España en el año 2004 cuando se desatascó definitivamente este gran proyecto. También pusimos sobre la mesa la necesidad de mejorar algunos aspectos en materia ferroviaria.

Por último, no podíamos dejarnos en el tintero una mención explícita a la financiación de los Ayuntamientos. El momento era ya muy difícil para las Entidades Locales en ese comienzo del presente mes de febrero. Hoy lo es más, teniendo en cuenta que habremos de coparticipar en la reducción del déficit y de la deuda públicas, productos ambos de la tremenda crisis económica que estamos atravesando.

Como se ve, fueron pocas pero fundamentales las pinceladas de realidad que se hicieron constar a nuestr@s compañer@s Senador@s. Los conocían de sobra puesto que son aspectos que se tratan con frecuencia en el Senado. Pero había que reiterarlos aquí, en el Ayuntamiento, como se suele decir, en la casa de todos, en la Institución más próxima a la ciudadanía.

Libros y vino para los Senador@s.

Estaba oscureciendo y tenían que regresar a Madrid, por lo que había que ir poniendo fin a la visita. Como buenos anfitriones habíamos dispuesto que se llevaran un recuerdo de Huesca, sencillo pero de calidad, y de la tierra. Les preparamos un lote de libros y dos botellas de vino tinto para cada uno. Los libros serían regalo de la ciudad y el vino regalo del Grupo Municipal Socialista, pagado por éste. Los libros tratan sobre el escudo de la ciudad, el edificio del Círculo Oscense y sobre el mural (La Ciudad Dorada) del Palacio de Congresos. El vino tinto un Enate del Somontano. La Ciudad de Huesca y la provincia de Huesca. No se olvide que hablamos de Senador@s.

Como datos significativos y bonitos diré que la senadora Ruth Porta tiene un hijo viviendo en la localidad Altoaragonesa de Bolea. Y que el marido de la Senadora María Ascensión Murillo trabaja en Huesca. Sorpresa: Fue alumno mío. No se perdieron la visita la hoy Diputada, y antes Senadora, nuestra compañera de Ayuntamiento Marta Gastón. Y también acudió la senadora altoaragonesa, monegrina, Margarita Périz.

Y nada mejor que una fotografía de familia para despedirnos todos de todos, en la escalera renacentista de la entrada principal del Ayuntamiento de Huesca.

De izquierda a derecha y de abajo a arriba: Silva, Elboj, Périz, Becana, Camacho, Murillo, Felipe, Bona, Malo, Ballarín, Gastón y Aso.

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