ACTITUDES ANTE UNA CRISIS ECONÓMICA.

 

Desde hace ya muchos años tengo muy claro que la mejor forma de conocer cúal es el estado medio de opinión de los ciudadanos es escuchar con detención y buscar en la lógica de sus planteamientos. Ésta es la mejor metodología para comprender las reacciones de los mismos y actuar políticamente en coherencia.

Digo esto por cómo vengo observando las actitudes de muchos colectivos y personas en general a la hora de posicionarse ante la actual crisis económica. La crisis conlleva reducción de ingresos como norma general. Y esto no hay que explicárselo reiteradamente a nadie porque es un hecho evidente que afecta, de una forma u otra, a la mayoría (no a todos, por supuesto).

Y la mayoría de esa mayoría entiende que si en general la crisis produce dificultades económicas y sociales, nadie es una excepción y todo el mundo tiene que corresponsabilizarse solidariamente en el proceso de afrontar la solución y la salida de la misma. ¿Cómo?. Pues, por ejemplo, entendiendo que sus reivindicaciones habituales, lógicas y legítimas, en muchos casos también pueden esperar, casi siempre pueden y deben esperar, o al menos, ser más matizadas.

Lo dicho en este último párrafo no es mera retórica, lo estoy observando con frecuencia, escuchando directa o indirectamente a los ciudadanos, como decía al principio. Y es que todos en nuestras casas, en nuestras empresas, en nuestras asociaciones o clubes,… afrontamos la casuística habitual de los ingresos y gastos, de las ayudas, de la deuda, de los proyectos, de los imprevistos,… Y en gran medida, lo que es frecuente e inevitable en el orden mencionado lo es también para la macroeconomía y para las Instituciones.

Lo observo en la ciudad de Huesca, en el día a día, hablando con muchos empresarios, responsables de asociaciones y de clubes, de profesionales diversos y de ciudadanos en general. El otro día, escuchando una tertulia deportiva, tuve ocasión de oír a un directivo apelar a que ante la actual crisis económica la principal responsabilidad para sacar adelante el proyecto deportivo de cada club está en cada club, en saber plantearlo y en saber tomar las decisiones inevitables a un proceso de reducción de ingresos. Y el resto de asistentes a la tertulia entraron en dicha cuestión manteniendo planteamientos similares, asumiendo con claridad lo específico de una situación tan compleja y difícil como la de la actual crisis económica. Es decir, asumiendo las dificultades y sus responsabilidades. Me pareció una actitud ejemplar.

Y es que la dinámica social se fundamenta en un complejo sistema de derechos y obligaciones, de tal manera que cuanta mayor sea la dificultad existente, mayor es la responsabilidad y las obligaciones a contraer por cada cual. No es razonable ni viable el pensar que las cosas deben ser de una manera determinada por el simple hecho de reivindicarlas. Y los ciudadanos y ciudadanas lo saben muy bien, teniendo un sentido razonable y práctico de sus posicionamientos. Por ello los políticos tenemos que ser muy prudentes y honestos a la hora de prometer y de gestionar. Porque luego llega la realidad con su poderosa contundencia y pone a cada cual en su sitio.

Para terminar diré algo lógico, para evitar confusiones: Hablo de corresponsabilidad a la hora de afrontar la situación generada por la crisis. Pero dicha corresponsabilidad no la pongo en el debe de aquellos que están sufriendo los peores efectos de la misma, por ejemplo, los parados; todos aquellos que no tienen recursos, ni siquiera mínimos, para afrontarla.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: