VIENDO CINE A TROZOS.

 

Está claro que me gusta el cine. Algunos lo destacan y me lo dicen. Descubren esta afición mía a través de este blog. Y es verdad, tengo una constante propensión a hablar de cosas de cine, más desde una perspectiva histórica que del cine actual. No porque en el cine actual no haya grandes películas, que lógicamente las hay, sino porque ahora me es más complicado estar al día de la cartelera y ante la amplia posibilidad de recurrir a las cadenas especialistas en cine, pues me queda resuelto el poder elegir en cada momento sobre qué ver y cómo pasar el rato.

Tres padrinosDiré que ahora veo el cine, mayoritariamente en las parabólicas, a trozos. Casi siempre tengo la televisión fija en la TCM Clásico, y cuando puedo enchufo la televisión y con frecuencia veo la película que están proyectando. A veces veo un rato, otras, sobre todo si no conozco la película y me sorprende gratamente, continúo viéndola, si puedo, hasta el final. Comentaré que muchas veces sólo ver por décimas de segundo un fotograma al enchufar la televisión, ya localizo instantáneamente la película de que se trata.

Esta forma de ver el cine me está permitiendo revisar, con una evidente anarquía, el mucho cine que he visto a lo largo de mi vida. Es una forma de ratificarme en criterios, en posicionamientos propios, en el análisis de los propios puntos de vista, que con el paso del tiempo evolucionan. Evoluciona la realidad, evolucionan los criterios culturales, políticos y estéticos, y, de forma muy especial, evolucionan los aspectos tecnológicos. Toda esa permanente evolución-transformación te hace volver constantemente sobre tí mismo, sobre tus planteamientos y los de los demás. Y esta constante relectura te lleva a madurar y afianzarte en criterios propios ya difíciles de modificar, porque responden a una cuasi permanente revisión que va depurando muchas cosas hasta llegar a el campo de los axiomas, de las convicciones profundas.

Viene todo este comentario producido por la reciente proyección en TCM Clásico de la película de John Ford, “Tres padrinos”, que he podido ver entera [la conozco desde hace tiempo], y de haberme dejado una cierta interrogante tras su visionado. La vi hace una semana, y, siempre por motivos nimios, me viene a la cabeza alguna escena, o actor, o detalle de la película, consiguiendo que, de alguna manera, siga viva la película en mi mente, y que continúe interrogándome sobre la misma.

Para no hacer demasiado largo este post, lo daré por acabado, pasando a escribir en el siguiente un comentario sobre la película y sobre lo que se ha escrito de la misma. Anticiparé, que si se quieren encontrar comentarios en internet sobre esta película, lo sorprendente es que en general las informaciones, las críticas, las valoraciones sobre la misma,… en general aportan poco, por no decir casi nada. No hablo de las monografías, sobre los trabajos especializados sobre John Ford y su filmografía. Hablo de la red en general, que de alguna manera puede representar más el sentir, el gusto medio de muchas personas.

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