HACER CIUDAD, ¡QUÉ DIFÍCIL Y QUÉ APASIONANTE A LA VEZ!.

 

Hacer ciudad, ¡qué difícil y qué apasionante a la vez!. Huyo de las grandes palabras. En general contienen un cierto nivel de fraude. Hablo con los técnicos y debatimos, con frecuencia. Son excelentes gestores y no tienen apenas tiempo para otras cosas que no sean la gestión cotidiana. No les dejamos pensar con la suficiente calma. El día a día se impone con fuerza. No puede ser de otra manera, y menos cuando el nivel de trabajo suele ser abundante. Aunque no lo dicen, sé que se desesperan cuando cometo el atrevimiento de teorizar descaradamente sobre urbanismo. Sé que son concesiones que me hago a mí mismo como plusvalía personal a mi intensiva dedicación. “No me habléis de coherencia en el planeamiento urbanístico a lo largo de la Historia…”. “Lo que al final se impone y destaca es el caos”. Cada cual pretende inventar la ciudad. Lógico, consecuente. Es la aspiración normal en todo aquel que interviene en el planeamiento urbanístico. Es lógico que desee dejar su huella… pero nada

Huesca ciudad. Vista aérea. La niebla símbolo de interrogantes, de preguntas, de una constante búsqueda.

Huesca ciudad. Vista aérea. La niebla símbolo de interrogantes, de preguntas, de una constante búsqueda.

más. Al final la genialidad, lo que queda, resulta ser la anárquica yuxtaposición de ideas, propuestas y gestiones. Lo veo a todas horas. Y cuando eso no es así, el resultado casi siempre consiste en una monotonía generalizada, monotonía propensa a un tono mediocre: Reiteración monocorde de tipos de formatos, de materiales, de esquemas urbanísticos, de mera clonación sin fin,… El planeamiento debe llevar la máxima capacidad de libertad de actuación. No nos debe dar miedo, dentro de unos esquemas razonables, de dar cabida a la rienda suelta, una libertad y una capacidad de iniciativa debatida, pactada,… Claro que esto va contra el espíritu y el talante planificador de ciertos políticos mediocres, que creen que controlándolo todo, hasta en el más pequeño detalle sobre el papel, demuestran así sus ansias y su capacidad de poder. ¿Qué poder?. ¡Qué ignorantes!. La ciudad en el tiempo no hay quien la controle, la dinámica económica, social, política, cultural, artística,… barre cada escasos lustros. A lo sumo se la derriba, y cambia, por decreto. Allí están las grandes operaciones de la historia en muchas de las grandes ciudades del mundo… ¿Uniformidad?. No me gusta. Y mucho menos si responde a criterios pequeño-burgueses…

En Huesca vamos a tener una ocasión excepcional con el desarrollo del APR 19-02. Va a ser una auténtica prueba de fuego para los políticos, los técnicos y, por supuesto, los propietarios.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: