BARÇA: LO QUE SE HACE BIEN TERMINA MUY BIEN. ENHORABUENA CULÉS.

 

Pep, te lo mereces

Pep, te lo mereces

Para que no haya confusión: Yo soy del Madrid y felicito de verdad a la afición del Barça. Lo que se ha hecho bien, ha terminado muy bien.

En esta temporada el Barça ha dado un ejemplo de cómo hacer las cosas. Cada cual tendrá su opinión y yo la mía. Y la mía pasa por considerar las siguientes cuestiones:

Primero. Para mí la razón principal para que la temporada del Barça haya funcionado como lo ha hecho, ha estado en que el Presidente Joan Laporta ha permanecido en segundo plano, callado. En el verano del pasado año 2008 estuvo en un tris de irse a pique. Sobre todo había cometido el error y la torpeza de politizar a extremos increíbles la Presidencia del Barça. Se había convertido en un nacionalista radical, torpe y radical.

Segundo. Pep Guardiola ha hecho equipo. Esto tan fácil de decir constituye la principal clave para que las cosas funcionen bien. Éste fue el gran error de Florentino Pérez y de otros: Creerse, con una infinita prepotencia, que bastaba con disponer de mucho dinero y de muchas excelentes individualidades para que las cosas funcionaran por sí solas. Para ganar hay que disponer de equipo, y para tener equipo antes hay que conformarlo, no sólo contratar a los jugadores y a los técnicos.

Tercero. La elección de Pep Guardiola como entrenador. La mayoría no tenía muy claro que Pep pudiera afrontar una situación como la que atravesaba el club, ni que fuera capaz de liderar eficazmente el vestuario del Barça, plagado de primeras figuras. A su favor estaba el haber sido capitán del Barça, el haber representado como pocos el barcelonismo y el ser un hijo pródigo, marginado sin contemplaciones no hacía mucho tiempo del Camp Nou y de sus áreas de influencia. Pep era uno de casa, pero no estaba claro que otros de casa estuvieran dispuestos a hacerle las cosas fáciles.

Cuarto. Pep Guardiola con una metodología prusiana, con una voluntad de hierro y un profundo sentido del sacrificio personal no ha cesado hasta conseguir involucrar a todos sus jugadores en el proyecto. Involucrar, comprometer, entusiasmar,… todos juntos, todos en equipo, en la misma dirección. Y esto lo hemos visto sobre el césped en casi todos los partidos.

Quinto. Pep es un jugador puesto a entrenador. O dicho de otra manera: Sabía y sabe muy bien como las gastan los banquillos, o los vestuarios si se prefiere. De allí que desde un primer momento quiso dejar claro que quien mandaba de verdad era él. Por eso intentó librarse de Eto’o. Las sombras de Ronaldo, Figo, Ronaldinho, y otros muchos… eran y son muy alargadas. Pep no estaba dispuesto a que se reprodujeran nuevos casos de los Ronaldinho’s de turno. Por eso quiso librarse de un jugador excepcional como Eto’o, tan capaz de meter goles como de generar líos y descontento en el banquillo. Pep lo sabía y quería poner orden. De allí que a la cara amable de buen chico de Pep Guardiola hubiera que sumar los colmillos de lobo que cuando hizo falta no dudó en enseñar.

Sexto. La implantación sistemática de una estrategia en la que pocos creían, la de las rotaciones. En la que pocos creían, sobre todo la de aquellos que aspiran a controlar el banquillo y, en definitiva, el césped, sin otro currículum meritorio que el de formar parte de las pandillas interesadas que tanto abundan en los entornos de este deporte. O la pretensión de determinados jugadores del bloque de los divinos. Divinos porque consideran que su alineación en cada partido les corresponde a ellos por derecho divino, tanto en el jugar como en el esforzarse. Pep Guardiola mantuvo el pulso, ha seguido con el criterio de las rotaciones y ha decidido según le ha parecido a él lo mejor para el club y para el barcelonismo.

Séptimo. Lo que voy a decir ahora lo digo con doble intención, como ciudadano y como político: Sí que es posible cambiar el modelo. Pep lo ha demostrado. ¿Cuánto tiempo tardarán Laporta, y otros, en volver a la carga?. No hace mucho tiempo, otros, no muy diferentes a los mencionados, no dudaron en darle la patada en el culo al símbolo más querido del barcelonismo: Pep Guardiola. ¿Qué piensa, y cómo se remueve, ese extraño personaje adherido al barcelonismo que se llama Johan Cruyff?. ¿Soportarán la figura del franciscano Pep Guardiola?.

Octavo. Y ahora a esperar que otros aprendan de todo lo anteriormente dicho.

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