¿UN JEFE TIENE QUE SER BORDE?.

 Jefes

¿Un jefe tiene que ser borde?

La pregunta es irrelevante.

Vaya.

La antipatía es interclasista e interestamentaria. Un buen borde lo es en cualquier punto de la escala social. En todo ser humano hay una gradación: melifluo, amable, simpático, hosco, hostil, antipático, borde, superborde, repugnante y gran repugnante o másterpuaj. Echa un vistazo a tu alrededor y te será fácil clasificar a la gente que conoces. Si has nacido melifluo, quizá no llegarás nunca a másterpuaj, pero puedes ser un buen borde.

¿En qué consiste?

No saludar, no mirar, no sonreír, desdeñar, suspirar, etcétera. Permite que te cite a Graham Greene: “Tenía el gesto malhumorado de quienes siempre tienen la razón”.

¡Mi cuñao!

¿Cómo dices?

Es un viejo chiste de los Teleñecos de Jim Henson. Un concursante responde a todas las preguntas con la frase: “Mi cuñao”.

Un chiste viejo.

Sí.

Te cito a Graham Greene y respondes con Jim Henson. Hay que jorobarse.

Es usted francamente desagradable.

Gracias.

¿Para qué sirve la antipatía?

Para no ir al gimnasio… 

[CITA. EL PAÍS SEMANAL. Imaginaciones mías, por Toni Martínez. Fragmento. 17.05.09]

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