LA BALSA DEL PARQUE UNIVERSIDAD.

 

Huesca. Balsa del Parque Universidad. Patos.

Huesca. Balsa del Parque Universidad. Patos.

Después de haber escrito unas líneas sobre cómo se fue configurando la idea del Parque Universidad, no me resisto a hacer un recordatorio de todas aquellas familias que vivían en ese entorno hace treinta-cuarenta años, y más.

Con el paso de los años, la transformación de la ciudad ha supuesto que las riberas del Isuela se hayan transformado en profundidad. Puede que el elemento más significativo haya sido la canalización de buena parte del río Isuela a su paso por la ciudad. De igual manera su estrangulamiento, al construir de forma meramente yuxtapuesta a la misma los polígonos industriales del norte de la ciudad. Y por supuesto, la contundente urbanización de la Avenida Ramón y Cajal con grandes bloques de viviendas que han ido avanzando en la misma dirección.

En la última década se ha optado por un cambio de planeamiento urbanístico apostando con decisión por el desarrollo del Campus Universitario, y de la potenciación de lo medioambiental y de lo histórico-artístico del conjunto. El cambio ha sido radical y todo el esfuerzo se ha centrado en el desarrollo de equipamientos urbanos para servicios públicos de todo tipo.

Dicho proceso de transformación no ha terminado. Ha pasado al otro lado del río Isuela. Quedan importantes actuaciones por hacer. El Plan URBAN dará buena cuenta de todo ello: La Loma de las Mártires, la cuesta del mismo nombre, la Ermita, el Cementerio, el Barranco del Diablo,…

Parte de aquellas antiguas huertas, de los solares de aquellas casas de campo, de aquellos caminos y senderos,… gran parte de todo aquello permanece y parte se sumerge en la base de nobles instalaciones de servicios públicos: La Plaza de la Constitución, la Plaza de Mosén Demetrio Segura, el Parque Universidad, la piscina Almériz, el Polideportivo Universitario, el Vicerrectorado, las instalaciones polideportivas, el carril-bici, el parquin subterráneo, los miradores y andadores,… Incluído el edificio del antiguo Hospicio, hoy totalmente transformado. Todo ese enorme conjunto descrito, por supuesto peatonal.

En recuerdo de todas aquellas familias, de todos aquellos labradores, ganaderos, hortelanos y artesanos, en recuerdo de todos aquellos  cuantos pasaron por el Hospicio, y por supuesto, de cuantos íbamos al colegio San Vicente, a las orillas del río Isuela a jugar (y a pescar barbos y cabezudos),… vaya la fotografía que se adjunta: Una balsa con patos. ¡Qué balsa!.

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