“SOY CONSCIENTE DE QUE VIVO MI SUEÑO. AHORA QUIERO PROGRESAR EN ESE SUEÑO”. (IV).

 

Cuando Víctor Valdés llega al Club en julio de 1992 tenía 10 años. Sorprende oirle decir que “cuando era un niño no quería ser portero. Me tocó serlo por circunstancias del destino, y contento estoy”.

valdes2Cuando se le pregunta cómo es capaz de resistir críticas tan duras al cometer algún fallo, contesta: “Ese es mi carácter. En los momentos malos siempre he tenido mucha confianza en mí mismo. Cuando las cosas no van bien, sale mi energía, mi fuerza, mi carácter, mi vena para querer demostrar que soy capaz de superar las dificultades”.

Y cuando se le insiste en cómo lo vive, Víctor Valdés reitera argumentos similares que retratan muy bien la forma de ser de este gran portero: “Lo vivo con motivación, con mucha motivación. Soy consciente de que vivo mi sueño. Ahora quiero progresar en ese sueño. Me siento un privilegiado, sé que son pocos los años que estaré en activo, por eso quiero alargarlos mucho al máximo. Trabajando mucho cada día. No me canso de entrenar, me divierto mucho, me lo paso en grande. Si no entrenase estaría en casa deprimido, como enjaulado”.

Y es que hay dos Víctor Valdés en uno solo. Lo explica matizando: “La gente coge la imagen que le venden. No es algo que me preocupe. Lo que me preocupa es que mis amigos estén bien y a gusto con quien es realmente Víctor. Siempre digo que el Víctor Valdés que juega a fútbol no es el Víctor que vive fuera del campo”.

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Yo me creo a Víctor cuando dice todo lo anterior. Creo que es sincero y que puede que su forma de ser dé una imagen no coherente con su auténtica forma de ser, la de un solitario, la de una persona exigente consigo mismo. Tipo de personas a las que como consecuencia se les suele exigir más: ” La imagen que doy como jugador puede parecer dura, agresiva, con cierto aire de soberbia en algunos casos. Pero no es así. No es mi caso. Soy una persona muy tranquila, muy sensible con su gente. Y reservado, muy reservado. Siempre estoy a muerte con mi gente. Soy leal y generoso, hasta el punto de olvidarme de mí.”

En cualquier caso, Víctor Valdés es un excelente profesional que no duda en anteponer los principios básicos, comúnmente aceptados por todos, que se consideran de interés general del Club, a su propio sentir y a su propio interés. Valgan como ejemplo de lo dicho sus declaraciones a Luis Martín en el diario EL PAÍS:   “Llevo desde los 20 años [tiene 27 y entró en la cantera de niño] sintiendo que juego bajo una lupa. Eso es lo que tiene ser portero del Barça, estoy acostumbrado. Forma parte del día a día de lo que significa defender la meta azulgrana y con eso vivo el día a día”.

Así que ni se inmuta cuando el Camp Nou le silba tras un fallo como el que tuvo en el último derby: “Es normal que me piten o me critiquen tras una jugada que acaba en gol. Soy portero del Barça y no vivo del recuerdo, de lo que he hecho bien. Después de un fallo no juzgo si es justo o no, porque la afición tiene opinión y la respeto. Lo acepto porque forma parte de ser portero del Barça”.

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