EL TIEMPO SIEMPRE PONE LAS COSAS EN SU SITIO.

 

Elisa San Juan, Dominique Leyva, Vicente Lachén, Fernando Elboj, Ian Gibson, Antonio Cosculluela y Vicente Juan

Elisa San Juan, Dominique Leyva, Vicente Lachén, Fernando Elboj, Ian Gibson, Antonio Cosculluela y Vicente Juan

Como se puede apreciar por los presentes en la fotografía, este documento gráfico refleja la presencia de Ian Gibson en Huesca para hablar especialmente de Antonio Machado. Pero no voy a hablar de la charla de Ian Gibson sobre Machado de la que, para no perder la costumbre, tomé apuntes. Sobre esta costumbre mía de tomar notas en los actos públicos hablaré en otra ocasión, que me parece interesante.

No, no voy a hablar de la charla de Ian Gibson en estos momentos. La razón de esta decisión la tomé al ver la fotografía. Al mirar la fotografía, los ojos se te van al techo, es decir, al mural de Antonio Saura. Y este hecho me lleva a hacer un breve comentario no sobre el mural, sino sobre lo acertado de la decisión de la Diputación Provincial de Huesca de encargar la realización de un mural a Antonio Saura, que cubriera esta amplia sala del  Palacio de la Diputación. Repito, fue un gran acierto.

Y lo califico de gran acierto por las siguientes razones. Primero, porque la obra se le encargó a un pintor oscense. Tanto Carlos como Antonio, aunque vivieron poco en Huesca, sin embargo sus raíces altoaragonesas están siempre muy presentes en sus respectivas obras.

Segundo, porque el mural que pintó Antonio Saura, “Elegía“, un conjunto de 20 x 10, por razones que no hace falta explicar, se ha convertido en uno de los atractivos a visitar por cuantos acuden a la capital del Altoaragón. En la definición de las rutas culturales de la ciudad de Huesca siempre figura el mural de Antonio Saura en el Palacio de la Diputación Provincial.

Tercero, porque en la perspectiva del tiempo, la Diputación Provincial encargó una obra muy importante por muy poco dinero. No voy a decir la cantidad, pero allí están los documentos oficiales para atestiguarlo. Si relacionamos lo que costó el mural “Elegía” y el beneficio que en el largo plazo está generando dicho mural, que conforme pasa el tiempo cada vez se revaloriza significativamente  más, la conclusión es que a día de hoy el precio inicial, en relación a los beneficios actuales y futuros, lo podemos considerar como auténtica calderilla.

Cuarto, porque todo lo que tuvo y tiene que ver con dicho mural se ha convertido en un excelente instrumento de promoción de la ciudad de Huesca. Los expertos nos podrán aportar los datos sobre la cantidad de promoción de la ciudad de Huesca que se produjo a partir de la información en medios de comunicación sobre dicho mural.

En una palabra, la decisión de la Diputación Provincial de Huesca de encargar un mural a Antonio Saura en el año 1987 fue un gran acierto, y si se me permite, un buen negocio. Vaya, pues, mi reconocimiento y recuerdo para los componentes de aquella Diputación (mandato 1983-1987).

Nota. También fue aquella misma Diputación Provincial la que decidió poner en marcha la campaña “Huesca la Magia” y a nuestro Equipo de Baloncesto Peñas como el soporte sobre el que vehicular el esponsor y la propia campaña. El éxito de promoción  de la provincia de Huesca fue espectacular.

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