“SI ALGÚN DÍA YO ME ENCUENTRO EN SIMILAR SITUACIÓN A LA DE ELUANA, PIDO A MIS PRÓXIMOS QUE DEFIENDAN MI DERECHO A MORIR CON DIGNIDAD, EN PAZ”. (EN SOLIDARIDAD CON ELUANA – QUE DESCANSA EN PAZ- Y CON BEPPINO ENGLARO).

 

Defiendo el pluralismo ideológico y religioso. Defiendo la existencia de un estado verdaderamente laico. Defiendo el derecho a la ética personal. Defiendo la moral individual. Defiendo el derecho a morir con dignidad.

Beppino Englaro y su hija Eluana

Beppino Englaro y su hija Eluana

Eluana tenía el derecho a morir con dignidad y Beppino Englaro, su padre, a defender y a conseguir el derecho a la muerte de su hija tras diecisiete años de encontrarse en estado de coma. Creyentes o no, nadie tiene el derecho a cuestionar un derecho de estas características. Si lo quieren para ellos, están en su derecho. Pero que no lo impongan a los demás. Y menos en nombre de Dios. En cualquier caso, ¿en nombre de qué Dios?.

Entrando en el planteamiento religioso. Dios no es así como algunos nos lo quieren hacer ver, el Dios que impedía con su voluntad que Eluana descansara en paz. Si hablamos del Dios de los católicos, hablaremos de que Dios es bondad infinita, del Dios comprensión total, del Dios que perdona,… Hablaremos del Dios de los intelectuales que buscan, discrepan y toleran, de los que comparten la comida, de los que andan diariamente kilómetros a la búsqueda del agua, de los pobres, de los párrocos, de los padres que sufren por tener a sus hijos en perpetua fase terminal, o de los hijos que ven desvanecerse a sus padres y madres dominados por el Alzheimer, del que trabaja con optimismo, de las madres Teresas, de la gente honesta, del que aspira a ser un buen padre o madre, del que se alegra de lo bueno de los demás, del que ayuda a los demás, del que aspira a triunfar en el mundo del espectáculo, a aprobar una oposición, o que le vaya bien su negocio sacado a pulso con su familia,…

Dios es de todos estos y de otros muchísimos más. Yo no puedo defender la idea de un Dios terrorífico, vengativo, inquisidor al servicio de inquisidores. Si Dios es infinita sabiduría, Dios es también infinita comprensión, infinito amor,…

Y nadie será más capaz de amor hacia Eluana que su padre, que Beppino, que Beppino Englaro. Los demás, si verdaderamente somos capaces de amar y respetar a Eluana, acurruquémonos a sus pies, y en un acto del mayor amor que seamos capaces de dar respetemos su derecho a descansar en paz. Ha muerto con dignidad.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: