
Andrés (a la izquierda) y Javier, junto a sus padres, Javier y Soledad.
A la familia Mariscal-Puertas: Enhorabuena, por ellos y por todos nosotros. Gracias por vuestra valentía.
Habéis defendido los derechos de vuestro hijo Andrés, habéis creado lazos indelebles entre Andrés y Javier, los dos hermanos.
Nos habéis abierto camino a todos los demás. Gracias por ese “nunca nos hemos sentido culpables de nada ni hemos tenido miedo”. Habéis hecho lo que teníais que hacer y la inmensa mayoría lo compartimos y os lo agradecemos.
Otros pocos, en cambio, una vez más, no se sabe cuando, tendrán que volver a pedir perdón. Y sí, también se les perdonará.
Da gusto ver los rostros de esa madre y de ese padre…
[NOTA. El último comentario que acabamos de hacer me sugiere el abrir una nueva categoría en este blog. La llamaremos ROSTROS. Empezaremos con esta fotografía en agradecimiento a Soledad Puertas y Andrés Mariscal.]
Escrito por senderosdeasfalto