A la derecha, lateral izquierdo de Santa María In Foris. Al fondo, Pabellón polideportivo “Río Isuela” (Universidad). A la izquierda, obras de urbanización. [Proyecto "Iniciativa Urbana"].
La visión eurocéntrica del mundo se esfuma ante el auge de los países emergentes – El nuevo centro está en el Pacífico, flanqueado por China y EE UU.
En 1988, unos investigadores de la revista National Geographic pidieron a 3.800 niños de 49 países que dibujaran el mapa del mundo. La mayoría de los chavales -africanos, asiáticos, americanos- colocaron Europa en el centro del mapa. Sin saberlo, reprodujeron la misma visión eurocéntrica legada por sus antepasados desde la época colonial, la proyección de Mercator, la misma que todo occidental tiene en la cabeza como un hecho objetivo ante el que no cabe la más mínima duda.
Un mapa no es más que una mirada, trazada históricamente con una carga ideológica, a veces inocente, que suele generar controversia. Mientras el mapa del poder real en el mundo está cambiando radicalmente, desplazando a Europa cada vez más al oeste y colocando en el centro a Estados Unidos y China, las viejas polémicas sobre el eurocentrismo siguen vivas.
Las dos proyecciones de mapas que más han agitado el mundo de la cartografía son las de Mercator (1569) y la de Peters (1974). Representar fielmente en un plano una esfera achatada por los polos -un elipsoide de revolución, que dirían los expertos- es el reto de los cartógrafos desde el siglo XVI. Desgraciadamente, es imposible; siempre habrá una parte que quede distorsionada.
En 1569, el padre de todos ellos, el flamenco Gerardo Mercator ideó una forma de proyectar el mundo esférico metiéndolo en un cilindro. El mapa, una herramienta útil para los navegantes de la época, es el mismo que se ha enseñado en las escuelas. Coloca a Europa en el centro y representa fielmente la forma de los continentes, pero exagera los tamaños de los países a medida que se acercan a los polos. Groenlandia, por ejemplo, aparece con un tamaño similar al de África, aunque su superficie es de 2,1 millones de kilómetros cuadrados, mientras que la del continente es de 30,1 millones.
De la misma forma, la masa continental de lo que todavía seguimos llamando norte ocupa mucho más espacio que la del sur. La realidad es que el sur ocupa el doble, unos 100 millones de kilómetros cuadrados. En cualquier caso, las inexactitudes de Mercator no pueden atribuirse a supuestas intenciones deshonestas; el hombre sólo quería que los barcos no se perdieran en el océano Atlántico.
Quien sí resultó un experto en propaganda fue Arno Peters. En 1974, este berlinés que había sido cineasta, organizó una rueda de prensa para arremeter contra el mapa de Mercator y presentar el suyo. La proyección de Peters respetaba las superficies reales de los países, pero no sus siluetas, la mayoría de las cuales aparecían demasiado estiradas. Los cartógrafos le dieron la espalda -Arthur Robinson definió el mapa como un calzoncillo largo, mojado y andrajoso colgado del Ártico- pero la visión políticamente correcta de Peters caló en la Unesco y en las ONG, que adoptaron el mapa para mostrar su sensibilidad hacia África y Asia. Además, Peters no había hecho más que apropiarse de una proyección casi idéntica elaborada en 1855 por James Gall, un religioso escocés con menos sentido del espectáculo.
“No solamente es fácil mentir con mapas; es esencial”, señala el experto estadounidense Mark Monmonier en su libro Cómo mentir con mapas (How to lie with maps, 1996), donde revisa cómo los mapas han servido históricamente para hacer propaganda. Monmonier propone un método mucho más efectivo que el de Peters para resaltar la importancia creciente de China o India: los cartogramas.
Este tipo de mapas no se hace atendiendo a las coordenadas para representar con fidelidad la superficie terrestre. Son simplemente gráficos que permiten explicar cómo se distribuyen los países según determinadas variables estadísticas. A eso se dedican páginas web como worldmapper.org o gapminder.org, herramientas estupendas para elaborar cartogramas.
¿Cómo será el mapa del mundo dentro de unos años? Si pintásemos un cartograma geopolítico que dejase claro quién manda en el mundo, ¿qué criterio seguiríamos? Todos los expertos consultados coinciden en que serán los avances tecnológicos los que determinarán principalmente quién mandará en el mundo. “La ciencia es la que define la innovación y eso es lo que marca la productividad de un país y, por tanto, su crecimiento económico”, señala Fernando Vallespín, catedrático de Ciencia Política y de la Administración. “China va ganando poder militar. El centro lo copan China y Estados Unidos”, propone Cristina Manzano, directora de la revista Foreign Policy en España.
“Hay otros factores, como la educación y el número de universidades potentes, pero todos están ligados a ese criterio económico y tecnológico”, explica Antonio Marquina, catedrático de Seguridad y Cooperación en las Relaciones Internacionales, que aporta las predicciones económicas de Goldman Sachs para 2050. Según el análisis del grupo de inversión, China y Estados Unidos coparían la primera y segunda plaza respectivamente. Otros países como Brasil, India y Rusia dominan las primeras plazas. Sólo Alemania sigue manteniendo cierto poderío. España no aparece ni siquiera en la lista de los 20 primeros. Una proyección similar es la que aportan los expertos de Worldmapper para 2015.
Muchas cosas pueden poner todo del revés de aquí a 2050, pero, probablemente, si la revista National Geographic repitiese su experimento en esa fecha, los niños europeos dibujarían a China y Estados Unidos en el centro y arrinconarían a Europa al extremo oeste del mapamundi.
[CITA. EL PAÍS. 20.03.2010]
Siempre he defendido que desde todos los puntos de vista el modelo ejemplar de empresa es la pequeña empresa. Ya sé que desde la perspectiva del empleo la mediana y la grande son modelos de empresa que resuelven muchas propuestas de desarrollo, pero de igual manera que las generan en positivo las destruyen en un visto y no visto. Además, en general, casi nunca sabes de quien son, mucho menos ahora y mucho menos en el futuro.
Pero de la pequeña empresa lo sabes casi todo: conoces a los dueños, tienes abundante información de su trayectoria y tiene una vinculación al territorio que le permiten echar raíces, con mucha frecuencia de generación en generación. Se trata de un modelo que lo puedo tocar, medir y que conozco su historial clínico como si fuera un familiar tuyo o un amigo de toda la vida. Una gran parte de las pequeñas empresas perviven en el tiempo, se hacen a si mismas y compiten a base de profesionalidad, coherencia y esfuerzo.
Y no deja de ser significativo que sea la pequeña empresa, la que en una proporción muy elevada, esté sobreviviendo en Huesca a la crisis actual, no sin dificultades, y asumiendo riesgos inherentes a su naturaleza empresarial y a la realidad y a la convicción de que a la inmensa mayoría de las mismas nadie les ha regalado nada. Lo que son y lo que tienen son el producto del esfuerzo (casi siempre) familiar, a base de aportar todos sus miembros las ideas y el trabajo.

Talleres Sampietro, una de las iniciativas que están contribuyendo a transformar el Polígono Industrial de la Avenida de Martínez de Velasco.
Y éste es el caso de la familia de Ramón Sampietro. Ramón Sampietro empezó desde abajo, y hoy en este duro año 2010 está mejorando sensiblemente sus perspectivas de negocio. Hace unas semanas me invitó a la inauguración de la ampliación de su empresa, en el Polígono de la Avenida Martínez de Velasco. El pasado viernes día 26 tuve la satisfacción de compartir con Ramón, su familia, su equipo laboral y otros muchos vecinos empresarios unos minutos de la jornada de puertas abiertas con que nos obsequiaron a los oscenses.
Me sentí muy a gusto y no podía evitar el acordarme de aquellas clases de Economía que tuve la ocasión de impartir profesionalmente en los pasados años noventa en el Instituto de Bachillerato Ramón y Cajal de nuestra ciudad. Muchos conceptos de los que entonces impartí los veía perfectamente plasmados en la empresa de Ramón Sampietro. La pequeña empresa, hoy lo creo más que nunca, constituye el verdadero y deseable pilar de crecimiento económico y social de las sociedades actuales.
Ramón: Enhorabuena y gracias por vuestro esfuerzo.
El fútbol les une y les separa. Defienden cada cual unos colores, a veces muy cambiantes. Compiten y discuten. El origen étnico no cuenta. Sí cuentan otras cosas, esencialmente los goles. La fotografía está hallada por casualidad y elegida intencionadamente: Dos blancos, dos indígenas iberoamericanos y un gitano español.
Podía haber seleccionado otra imagen, como por ejemplo de la liga nacional francesa, por ejemplo del sur del país vecino y hermano, por ejemplo de Lyon o de Marsella. ¿Hubiera seguido siendo indiferente la cuestión étnica en unas ciudades donde socialmente lo étnico juega un papel decisivo?. La respuesta creo que sigue siendo la misma: Mientras haya gol la etnia, el color, el origen en definitiva, no cuenta o cuenta muy poco.
El Instituto Geográfico dibuja el mapa topográfico más preciso desde el aire. Cada árbol queda registrado.
Casi cada metro cuadrado de España está bajo el escrutinio de un láser aéreo. Desde 2009, el Instituto Geográfico Nacional, dependiente del Ministerio de Fomento, cartografía desde el aire el país para realizar el mapa topográfico más preciso jamás realizado. Al menos cada 1,4 metros cuadrados, el láser determinará la altura de ese punto con una precisión de 10 centímetros. La principal aplicación es detectar zonas inundables, pero esta tecnología permite medir la altura de casi cada árbol y a partir de ella se puede calcular cuánto CO2 y cuánta madera almacena cada bosque.
José Carlos García, director de Dielmo, una de las empresas contratadas por el Instituto Geográfico Nacional, explica que “hasta ahora el mapa topográfico más preciso tenía una curva de nivel cada 10 metros”. La tecnología Lidar (acrónimo de Laser Imaging Detection and Ranging) multiplica esa exactitud. “Con una precisión de 15 centímetros se sabrá la altura de cada punto”, añade.
Un láser colocado en un avión va lanzando pulsos sobre el terreno. “El láser viaja a la velocidad de la luz y vuelve al punto de partida. En función de lo que tarde en regresar se puede conocer la altura del terreno”, señala Diego Cuasante, director de Ingeniería y Medio Ambiente de la filial española de Blom, una empresa noruega. El avión vuela a unos 1.200 metros y barre el terreno. En función de la velocidad del vuelo puede lanzar hasta 15.000 pulsos por minuto. Si en alguna zona se quiere hacer un estudio aún más detallado se puede volar en helicóptero.
García señala que la principal aplicación es servir de base para “el plan de zonas inundables. Sirve para tener una buena precisión de las alturas del terreno y a partir de ahí, si se conocen los caudales que suelen tener los ríos, se puede ver la probabilidad de que se inunde el terreno”. Pero las posibilidades son mucho mayores, como añade Cuasante. “En una zona boscosa, por ejemplo, parte del láser rebota en la copa de los árboles y parte sigue, así que también permite saber la altura de los árboles“, señala Cuasante, que es ingeniero de Montes en la sede de la empresa en Madrid.
Por la pantalla del ordenador desfilan imágenes de una precisión asombrosa. Casi cada uno de los pinos piñoneros de un pinar de Córdoba aparece con un color distinto en función de su altura. Cuasante detalla que las posibilidades que abre el sistema son enormes.
Los inventarios forestales se hacen actualmente midiendo sobre el terreno. Se mide cuántos pies hay en una determinada zona y se estima a partir de ella cuántos hay en todo el bosque. “Con este sistema se acabó ir al campo, porque con un avión se puede conocer cuántos hay con precisión”, repite Cuasante. A partir de esa imagen se puede deducir cuánta biomasa almacena una zona forestal, cuánto CO2, cuáles son las zonas más propensas para la propagación de un incendio…
José Carlos García muestra orgulloso cómo en su web ya se pueden consultar los resultados de 44.000 kilómetros cuadrados de Valencia (http://www.dielmo.com/Servidor_lidar_VALENCIA_IGN.php). Cada edificio de la ciudad aparece en la imagen con una altura y la herramienta permite ver el perfil entre dos puntos cualquiera. “En un congreso en Denver (EE UU), mostramos esta web y se quedaron muy sorprendidos”, añade García.
La tecnología no es novedosa, pero los costes se han reducido tanto que ahora ya no es inviable medir toda España. El vuelo cuesta unos 14 euros por cada kilómetro cuadrado, con lo que por unos siete millones de euros se puede cubrir todo el país.
Este año estará prácticamente concluida toda la Península tras completar Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha. El Instituto Geográfico Nacional ha optado por hacer todos los vuelos de una vez y luego publicar los datos en sus distintas aplicaciones en vez de ir encargando estudios parciales.
Hasta ahora muchos departamentos encargaban distintos estudios sin coordinación. Sólo Andalucía, que no ha firmado el convenio con el ministerio, queda fuera de la cobertura (aunque sí se ha hecho algún ensayo, como el de Córdoba). La Junta andaluza tiene las competencias sobre la cuenca del Guadalquivir, así que el Gobierno espera que sea esa administración la que cartografíe sus zonas inundables.
[CITA. EL PAÍS. 20.03.2010]
…Y si no allí está el caso de la reforma sanitaria que está llevando a cabo el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Los que nos ha tocado movernos en estas cosas por razones muy distintas sabemos que la reforma Obama es una reforma tímida. Tímida y a la vez decisiva, decisiva porque rompe inercias y fronteras muy diversas, muy fuertes en Estados Unidos de Norteamérica. Lo importante es comenzar y seguro que lo que falta estará en el camino.
Estas palabras se me ocurren porque el título que he comenzado poniendo para este post me ha llevado, por su máxima actualidad, a la reforma sanitaria mencionada. Pero no era mi intención hablar de la misma. Lo que sí quería decirlo en el sentido de el esfuerzo por acabar de recuperar y transformar todo el espacio del Campus Universitario oscense, entre el río Isuela y la muralla musulmana. Y así toda la urbanización del entorno de Santa María In Foris, situada en la Ronda Misericordia, se ha ido convirtiendo con el tiempo en un objetivo personal irrenunciable. Hay cosas que por lo que sea se estancan o simplemente se gafan. El caso de Santa María In Foris y su entorno podía ser uno de dichos casos. Gracias a los fondos europeos de la iniciativa urbana, así como del presupuesto municipal oscense, vamos camino de conseguirlo, de conseguir acabar de una vez con tantos restos de un pasado que sin lugar a dudas fue muy peor. No me gustan ni los hospicios ni las tapias.
José ha comenzado el proceso de ilustración de una antigua caseta de la feria del libro. Primera fase, tratar la madera y el metal. Segunda, dibujar los bocetos que luego habrá de pintar: Niños y niñas entre la masa vegetal, y animales muy conocidos de los mismos. José se va a lucir.
Comparecencia en la Comisión de Entidades Locales del Senado de Don Ramón Ropero Mancera, miembro de la Comisión Política Bilateral entre el Gobierno y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
El señor Ropero Mancera:
Queridos Alcaldes y compañero Javier, señorías, buenos días a todos y a todas, comparezco encantado, como no puede ser de otra manera, ante esta comisión como representante de la ejecutiva de la Federación Española de Municipios y Provincias en la Comisión Bilateral entre el Gobierno y la federación española para la definición de un nuevo modelo de financiación local. Lo hago, además, con gran satisfacción: por una parte , porque me encuentro en un espacio que no me es ajeno como Alcalde y como vocal de la Comisión Ejecutiva de la Federación Española de Municipios y Provincias, ya que esta Comisión de Entidades Locales es el espacio natural de debate y expresión de los asuntos e inquietudes que atañen a los municipios españoles, a los Gobiernos locales en su conjunto. Por otra parte, porque muchos de ustedes, señorías, comparten o han compartido conmigo responsabilidades políticas como Alcaldes o Concejales en sus respectivos municipios.
Por tanto, estoy seguro de que entienden nuestro lenguaje cuando, en nombre de todos los Gobiernos locales españoles, desde la Federación Española de Municipios y Provincias reclamamos el lugar que nos corresponde en el conjunto del Estado y estoy convencido también de que comparten nuestro compromiso de que en situaciones especiales como la que estamos atravesando ofrezcamos nuestra colaboración y nuestro apoyo para, entre todos, salir de la crisis.
En este sentido, señorías, permítanme que incida en el ofrecimiento que viene haciendo públicamente el presidente de la Federación Española, Don Pedro Castro, y que se ha materializado en resoluciones aprobadas por la Comisión Ejecutiva de la FEMP por unanimidad. Los Gobiernos locales queremos estar y participar en todas las mesas y en todos los foros en los que se tomen decisiones sobre el nuevo modelo productivo, porque, además, somos el poder más cercano a los ciudadanos, porque formamos parte de la amplia red pública que abarca todo el territorio español y, por consiguiente, capaces de vertebrar y contribuir de forma directa a la cohesión social de este país.
Podemos garantizar y realizar grandes contribuciones para el impulso y asentamiento de ese nuevo modelo productivo, sostenible, creativo y solidario que todos pretendemos para España. Como diría Pedro, podemos, queremos y sabemos y lo estamos demostrando, creo yo, todos los ayuntamientos españoles día a día, con ejemplos como el Fondo Estatal de Inversión Local de 2009, dotado con 8 000 millones de euros, y con el Fondo para el Empleo y la Sostenibilidad Local de 2010.
No voy a recordar, porque lo saben ustedes bien, que sin mover un sólo papel los municipios españoles fuimos capaces de generar 30 000 proyectos en el 2009 y con apenas un solo mes de plazo o que a estas alturas, a día de hoy, estén ya ejecutándose o a punto de hacerlo para adjudicación de las obras cerca del 90 % de los 30 620 proyectos que hemos presentado los Ayuntamientos españoles para el fondo del año 2010.
Por lo tanto, entendemos que los 8115 municipios españoles somos la terminal del Estado en todo el territorio. Somos, pues, la parte del Estado que mejor podemos conocer y potenciar la capacidad creativa de los ciudadanos, los que tenemos la obligación, los Alcaldes y Alcaldesas, de apoyar a los emprendedores para que ninguna idea innovadora, ningún talento pueda desperdiciarse porque no pueda desarrollarse su proyecto.
Tenemos que apoyar todas estas iniciativas a nivel local. Señorías, este es nuestro ofrecimiento y éste también es el compromiso de los Alcaldes y Alcaldesas españoles. A pesar de lo que algunos puedan decir, todos sabemos que el trabajo conjunto rinde más y produce mejores efectos.
Dicho esto, paso a abordar ya lo que constituye el objeto de esta comparecencia: la financiación local. Señorías, los Gobiernos locales estamos sufriendo, como el resto de la sociedad, los efectos de la crisis económica, con menos ingresos procedentes de las transferencias del Estado y con una reducción también muy importante de nuestros propios ingresos tributarios. Al mismo tiempo, como consecuencia del aumento del desempleo, se están incrementando también los gastos en prestaciones sociales desde los Ayuntamientos españoles, en algunos casos los derivados del mantenimiento de la convivencia en los espacios públicos. Además, seguimos garantizando la prestación de los servicios básicos a los ciudadanos con los mismos niveles de calidad, porque somos conscientes de que es la garantía del equilibrio social y territorial en nuestros municipios. Y no solo eso, como todos ustedes saben, los Ayuntamientos arrastramos unos problemas estructurales derivados, por un lado, del marco competencial y, por otro, del actual sistema de financiación, que ahogan nuestra economía y nos impiden dar la respuesta que nos demandan los ciudadanos con la eficacia requerida.
Todo el mundo reconoce que los Gobiernos locales no solo tenemos la obligación legal de prestar determinados servicios, sino también la obligación ética y política de atender necesidades de nuestros vecinos que no están recogidas en ninguna ley y no voy a entrar en otras competencias y servicios que siendo obligación de otras administraciones, fundamental y principalmente de las Comunidades Autónomas, al final los prestamos los Ayuntamientos por esa responsabilidad política que emana de nuestra cercanía a los ciudadanos.
Por otra parte, lo cierto es que hay competencias que si bien son compartidas con otras administraciones, son los Ayuntamientos los que terminan prestando los servicios, soportando sus costes, pese a no recibir las transferencias que permiten afrontarlos. Les podría poner a ustedes muchos ejemplos que conocen tan bien como yo y que en anteriores comparecencias en esta Cámara ya se han puesto de manifiesto: centros educativos, centros sociales, ayudas a domicilio, educación infantil de 0 a 3 años y un largo etcétera, por no hablar de los numerosos programas o proyectos de ejecución de políticas sectoriales promovidas desde el Gobierno de España y fundamental y principalmente por las Comunidades Autónomas que, una vez ejecutadas con la colaboración del Ayuntamiento, generan una necesidad en la ciudadanía que nos obliga a costear solos la continuidad de esas políticas.
Créanme, señorías, no son pocos los proyectos y programas que proponen las Comunidades Autónomas que echan a andar, que empiezan a funcionar y que luego se abandonan, pero somos los Ayuntamientos los que continuamos desarrollando esa labor. Esta situación, sin duda, provoca una perdida importante de autonomía del gasto municipal y de las decisiones. Señorías, todas estas cosas son las que la FEMP ha puesto encima de la mesa en sus distintas reuniones con el Gobierno de España y en sus contactos –que los hemos tenido– con todos los Presidentes de las Comunidades Autónomas, con el fin de resolver los problemas estructurales de financiación a que antes aludía.
Para nosotros, y para los Ayuntamientos españoles, también es un tema importante reformar el actual régimen local, que data de 1985, mucho antes de que se configurara la actual estructura territorial del Estado, para adaptarla, como no podía ser de otra manera, a las necesidades reales de los ciudadanos del siglo XXI. Necesitamos, pues, un marco jurídico y competencial también, y conseguir un modelo de financiación local justo, suficiente, claro y previsible que permita a los Gobiernos locales poder responder con garantía a lo que de nosotros esperan todos y cada uno de los ciudadanos, de nuestro vecinos.
Han transcurrido más de treinta y un años de democracia; se ha producido en España la mayor descentralización del Estado de toda su historia y, sin embargo, los Ayuntamientos, después de treinta y un años seguimos arrastrando los mismos problemas, los viejos problemas que siempre nos han afectado. De todas maneras, señorías, yo reconozco que, a pesar de todo, soy optimista. Debo decir que confiamos en el compromiso expresado en esta misma Cámara la semana pasada por el vicepresidente tercero del Gobierno y Ministro de Política Territorial, nuestro ministro, el de los Ayuntamientos, don Manuel Chaves, el compromiso de que el año próximo habrá una nueva ley de Gobierno local con un nuevo marco competencial que nos defina claramente cuáles son nuestras responsabilidades. Y también estoy convencido de que, en función también de su compromiso, vamos a tener una ley de financiación que garantice la suficiencia financiera para el año 2011.
Señorías, el Gobierno de España ha dado a conocer las líneas básicas de lo que será la nueva ley de Gobierno local, criterio que compartimos, pero que estamos a la espera de ese borrador de proyecto de ley para analizarlo. Y a la vista de su articulado, la FEMP expondrá lo que considere conveniente.
Respecto a la reforma de la financiación debo decirles que la FEMO y el Gobierno hemos venido trabajando conjuntamente durante varios meses a través de unas mesas de carácter técnico, un equipo técnico de la Federación Española de Municipios y Provincias, con el Ministerio de Hacienda y también con algún responsable de Administración Territorial; y hemos celebrado varias reuniones con la Comisión Política Territorial con motivo del nuevo modelo de financiación. Deseamos estar a punto de sentarnos para esa fase final en que se aborde cuanto antes la nueva ley de Haciendas locales, el nuevo modelo de financiación local. En estas negociaciones hemos dejado siempre clara nuestra posición y nuestras aspiraciones sobre el nuevo modelo. Se lo voy a relatar en esencia.
Primero, corregir la insuficiente participación en los ingresos generales del Estado, la PIE, de acuerdo con los principios de suficiencia, eficiencia y equidad. El Estado debe poner sobre la mesa recursos adicionales al igual que ha hecho con las Comunidades Autónomas. Si ha habido recursos para las Comunidades Autónomas, los ciudadanos, nuestros vecinos no entenderían que no hubiera también recurso adicionales para los Gobiernos locales. Además, habrá que mejorar los sistemas de distribución de los fondos con unos criterios más transparentes, autonómicos y también ligados a la extensión del territorio. Y, por supuesto, creemos que hay que hacer una mejor redistribución en una nueva ley de Haciendas locales. Y si el señor Presidente me lo permite, pondré un ejemplo.
No parece razonable que A Coruña reciba por cada ciudadano el mismo 50% que recibe Málaga por cada ciudadano. Málaga no tiene ni un servicio más que no tenga A Coruña. Sin embargo, según la redistribución de la PIE con la ley actual, el ciudadano de Málaga, para el Gobierno de España, vale el doble que el ciudadano de A Coruña. Es decir, no solamente queremos más dinero para el reparto, sino que haya mejor distribución. Y, por supuesto, no queremos que con la reforma ninguna entidad local salga perjudicada. Pero también tenemos otro criterio: que la nueva financiación contemple un techo y un suelo para no estar a los vaivenes del ciclo económico puesto que tenemos que seguir prestando los servicios. Pero si los recursos, sobre todo los de los municipios a nivel local bajan como han bajado, tenemos muchísimas más dificultades. Por tanto, en esa nueva ley de financiación local, a los Ayuntamientos nos gustaría que se contemplasen unas cantidades mínimas y máximas, es decir, un techo y un suelo para que no ocurra lo que en estos momentos, fundamentalmente como consecuencia de la crisis y de los ingresos municipales, que las licencias de obra han caído de una manera tremenda.
En España hay 8115 municipios. De ellos sólo 83 superan los 75 000 habitantes. Y hay casi 7 000 que tienen menos de 5 000 habitantes. Dar respuesta a esta diversidad implica que habrá que diferenciar igualmente el tamaño de los municipios, garantizando siempre el acceso igualatorio a los servicios de todos los ciudadanos vivan donde vivan, ya sea en un pequeño pueblo o en una gran ciudad.
En segundo lugar, garantizar un sistema estable de participación de los Gobiernos locales en los ingresos tributarios de las Comunidades Autónomas, tal y como establece la Constitución. Treinta y dos años de Constitución y el artículo 142 sin aplicarse. Me estoy refiriendo, evidentemente, a las PICA, unos fondos que han de ser total y absolutamente incondicionados. Esta es una de las claves del nuevo modelo de financiación. No debería, por parte de los municipios, cerrarse un acuerdo sobre financiación local sin incorporar la necesidad de regular las PICA. Insisto: si la Constitución dice en su artículo 142 que las Haciendas locales se nutrirán de tributos propios y de participación en los del Estado y de las Comunidades Autónomas, no entendemos por qué a estas alturas las Comunidades Autónomas no regulasen esta obligación constitucional. Saben ustedes que en estos momentos en España sólo hay una ley en un Parlamento, en Andalucía, donde por primera vez se reconoce que la participación de los Ayuntamientos en las PICA, en los ingresos de la comunidad autónoma. Pero, además, la ley dice que estos fondos son incondicionados. En la FEMP estamos seguros que la falta de desarrollo de las PICA podría constituir un grave incumplimiento de las previsiones constitucionales respecto de la articulación de dichas haciendas locales.
Finalmente, un sistema fiscal propio que incluya, entre otras cosa, una revisión de los recursos tributarios mejorando la gestión y recaudación sin incrementar en ningún momento la presión fiscal. Una profundización de la tributación basada en el principio de beneficio. Saben ustedes que el 51% de ingresos de las entidades locales proceden de la fiscalidad propia de los Ayuntamientos. Creemos que ese porcentaje es suficiente. Por tanto, proponemos mantener el abanico de los hechos imponibles. Junto a ello, permítanme que insista en la necesidad de que los Gobiernos tengan representación a través de la FEMP en el Consejo de la Política Fiscal y Financiera. Después de treinta y un años de Ayuntamientos democráticos nos parece imposible que en el sitio donde se decide la financiación del Estado, de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos –que también nos sentimos Estado– no esté representada la Federación Española de Municipios y Provincias. En esto vamos a seguir insistiendo. No es de recibo que una de las tres patas se quede fuera del foro en el que se deciden cuestiones tan imp0rtantes . Señorías, refórmese lo que se tenga que reformar, pero creemos que nuestra participación es imprescindible en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Señorías, decía al principio que los Ayuntamientos y las Diputaciones, los Cabildos y Consells, estamos comprometidos totalmente en la lucha contra la crisis. Lo hemos venido haciendo siempre y lo haremos ahora en relación con el Acuerdo Marco sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas para el período 2010-2012.
Pero como todos ustedes saben, la voluntad sólo no basta. Es necesario alcanzar un acuerdo cuanto antes sobre ese nuevo modelo de financiación local.
El nuevo sistema no tiene por qué implicar un mayor gasto público, sino una mejor distribución de los recursos del Estado. Nos han venido muy bien a los Ayuntamientos los 13 000 millones que en dos años, a través del plan local de empleo –como lo quieren llamar–, nos ha dado el gobierno de España a los Ayuntamientos. Pero nosotros no queremos un nuevo Plan E para el año 2011. Los Ayuntamientos españoles necesitamos un nuevo modelo de financiación local para el año 2011.
Señorías, los tiempos que corren nos llevan cada vez más a la colaboración de unos con otros. Las nuevas tecnologías de la comunicación, además de derribar muros al conocimiento, nos alumbra nuevos modelos y modos de gobernanza, más transparencia, más participación, que sea más cooperativa.
Los principios de subsidiariedad y lo que hoy conocemos como gobernanza multinivel condicionan más nuestra forma de dirigir lo público y evitan solapamientos estériles, buscando la eficacia y la innovación y, además –créanselo–, desde los Ayuntamientos, siempre con la vista puesta en el bien común.
No es tan difícil aplicar el sentido común en los Ayuntamientos, y los Alcaldes y Alcaldesas españoles, todos sin excepción, independientemente del partido político que estemos representando en el Ayuntamiento, todos, solemos aplicar ese sentido común. A fin de cuentas, si esto fuera una orquesta, todos deberíamos intentar tocar la misma partitura.
Por todo ello, señorías, yo les aseguro que una financiación local justa y suficiente, va a ser buena para el estado, para el municipalismo español y para todos los ciudadanos.
Muchas gracias.