Fue un encuentro totalmente inesperado. Salía de felicitar a los intérpretes del concierto “La Lírica desde el Corazón” y me di de bruces con Javier García. A Javier no sólo lo admiro como creativo sino sobre todo como persona. Javier es un actor y director teatral muy sencillo y accesible. Da igual donde te lo tropieces, siempre está de buen humor, vitalista, amable. Siempre te lo encuentras enfrascado en un proyecto u otro. Ayer lo vi eufórico, más actor que nunca, como procede. Pronto lo veremos en un nuevo montaje.
