Estas fotografías fueron tomadas ayer, día once de octubre, a las diez de la mañana. Un sábado a dichas horas hay pocas personas en el Parque Universidad. Se ven pasar aquellas que van haciendo actividad física (andando, corriendo o en bicicleta), y otras pocas que acuden a ver como algunas personas mayores les llevan comida a los patos de la balsa del parque. Son escenas entrañables.

Patos comiendo lechuga. Una persona mayor la compró, troceó y llevó a la orilla de la balsa. Observen las sombras de las personas que están viendo comer a los patos.
Imágenes como las que recogen las fotografías y otras muchas que se podrían poner reflejan que se puede tener una ciudad acogedora, bonita, en la que lo propiamente urbano y los elementos medioambientales se combinen en armonía. Y en esa realidad la presencia de distintas especies animales tienen perfecta cabida. Pero eso sí, protegiéndolos de esos pocos desaprensivos que no respetan a los animales y los agreden salvajemente. Gracias a todas aquellas personas que quieren a los animales y ayudan al Ayuntamiento en estos menesteres.


